Palabras de bienvenida de Daniel Sapia a su sitio web
un comentario a esta amable bienvenida
por Jesús Hernández





Las Palabras del sr. Sapia se escribirán en Azul, las Palabras de Jesús Hernández respondiendo se escribirán en Rojo. Textos del Catecismo Católico en Verde.



 

Al pie:
 
A) Una carta de Daniel Sapia comentando esta respuesta y situaciones a propósito de la misma, y la respuesta y comentarios de Jesús Hernández al respecto
 
B) Perserverando en la descalificación
 
C) ¡Por fin, una respuesta de Daniel Sapia!

El Bautista Daniel Sapia, dueño y Webmaster del Sitio "Conocereislaverdad.Org", colocó un mensaje de bienvenida a todos los usuarios de Internet que llegaran a visitar su página. En dicho mensaje de bienvenida encontramos una especie de iniciación a lo que va a ser la página, no Apologética Cristiana, como dice Sapia, sino Apologética Protestante, y leyendo la dicha apologética, la catalogamos más exactamente como Apologética Anticatólica.

Aquí hacemos algunas observaciones sobre dichas palabras de bienvenida, con el motivo primario de agradecer al hermano Sapia su buena intención, de la que no dudamos, de hacer "conocer la verdad" a quienes son católicos, como el mismo Sapia lo fue alguna vez. El motivo secundario de la presente es corregir la visión equivocada del hermano Sapia en sus palabras de bienvenida, no con el fin de que Sapia se retracte o rectifique -Sapia no es de las personas que fácilmente acepten errores cometidos-, sino con el fin de que los católicos que visiten su Sitio sepan a qué atenerse respecto a las probabilidades de que realmente estén "conociendo la verdad" según el nombre del Sitio.


Las Palabras de Bienvenida en el mensaje original se encuentran AQUí.
NOTA: En caso de verificarse algún cambio de cualquier tipo en las Palabras de Bienvenida, el mensaje original (En Formato .RM y por escrito) se publicará aquí.


Empiece la respuesta:



Hola, Dios te bendiga, te habla Daniel Sapia, y te doy la bienvenida a “Conocereislaverdad”, gracias por escucharme, y por dedicar de tu tiempo para visitar mi trabajo en Internet.



Gracias por la bienvenida, hermano Sapia, agradecemos su cordialidad.

Siendo niño fui bautizado según la Fe y Tradiciones de la Iglesia Católica Apostólica Romana, a la cual pertenecí, de manera fiel, durante 32 años de mi vida.



Entendemos lo que nos dice, hermano Sapia, fue bautizado según el rito católico apostólico romano. Además encontramos el dato de que durante 32 años perteneció de manera fiel a la Iglesia Católica. Por "pertenecer de manera fiel" a la Iglesia Católica entendemos que no sólo era obediente a la Iglesia como institución, sino también a la doctrina católica, ya que permanecer de manera fiel a la Iglesia Católica consiste en obedecer a la Iglesia como institución, y en seguir sus doctrinas y enseñanzas, aplicándolas. En pocas palabras, ser un fiel católico, es conocer, vivir y obedecer, la Fe Católica.





Sin embargo, a pesar de ello, a pesar de mi obediencia hacia sus dogmas y tradiciones, no me sentía cerca de Dios.



En esta declaración podemos encontrar que el hermano Sapia era obediente a los Dogmas y Tradiciones de la Iglesia Católica, los cuales se expresan de manera orgánica en el Catecismo Católico. Es necesario, para un católico fiel y obediente, como dice haber sido el hermano Sapia, leer el Catecismo Católico -el actual Catecismo de la Iglesia Católica sólo es el ejemplo que voy a utilizar, han existido y existen muchos otros Catecismos Católicos-.

Ahora, lamentamos que a pesar su Fidelidad y Obediencia a la Iglesia no se sintiera cerca de Dios como católico, porque un católico fiel y obediente, que vive y practica su Fe, un BUEN católico, sí se siente cerca de Dios, me atrevo a ponerme de ejemplo.





Un día que recuerdo muy bien, y sin dejar de lado mis prejuicios, escuché una predicación de un señor con saco y corbata, que hablaba de cosas que a todos nos pasan, y que basaba únicamente en un libro que yo, poco o nada, había leído, y me refiero a la Biblia.



¡Un momento, hermano Sapia, un momento! Dice usted que "poco o nada" había leído la Biblia, y sin embargo, afirma usted haber sido fiel y obediente católico. Permítame citarle el numeral 2653 del Catecismo Católico que dice:


La Iglesia, "recomienda insistentemente a todos sus fieles la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la ciencia suprema de Jesucristo" (Flp. 3, 8).Recuerden que a la lectura de la Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues "a Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus divinas palabras".




Nótese que la Iglesia no sólo recomienda la lectura de la Biblia, sino que recomienda insistentemente lectura asidua de la misma. Si el hermano Sapia hubiera sido tan "fiel y obediente" como dice antes, es simplemente IMPOSIBLE que en 32 años de fidelidad y obediencia a la Iglesia no haya hecho caso de este numeral, a tal grado que diga que "poco o nada" había leído la Biblia. Cierto, es una recomendación y no una orden, pero si alguien a quien somos fieles y obedientes nos recomienda algo insistentemente, prácticamente es consecuencia necesaria hacer lo que nos dice, en este caso, leer asiduamente la Biblia. Si en 32 años poco o nada hemos leído de la Biblia, ni pertenecimos "de manera fiel" a la Iglesia Católica, ni profesamos "obediencia" a sus Dogmas y Tradiciones.

Habrá que preguntarnos, no obstante, qué entiende usted, hermano Sapia, con las palabras Fidelidad y Obediencia.





Sentí que sus palabras, también eran para mí, y entendí que Dios me estaba hablando en forma personal, a través de ellas. Empecé a leer la Biblia, sin preconceptos, y comencé a entender claramente qué me pedía Dios y también qué me ofrecía. Toda mi vida había creído en Dios, pero me dí cuenta que con eso no era suficiente, también debía creerle, a Dios, y eso es lo que hice.




Bueno, hermano Sapia, espero que dicho "entendimiento" haya sido después de mucha reflexión. Le apuesto a que Charles Taze Rusell, Joseph Smith, Elena G. White también "entendieron que Dios les estaba hablando en forma personal", cuando inventaron sus doctrinas sectarias, en base a esto, recomiendo a los fieles católicos no dejarse llevar por "entendimientos".

Dice usted que leyó la Biblia "sin preconceptos", cabría preguntarnos, ¿Cuáles eran sus preconceptos acerca de la Biblia?, no dudo que la interpretación católica y las doctrinas católicas, pero a mí entender, el primer "preconcepto" sobre la Biblia es que la Biblia es Palabra de Dios, ese "preconcepto" se lo enseñó a usted la Iglesia Católica, hermano Sapia, y veo que no se deshizo de ese "preconcepto" cuando leyó la Biblia en otro plan, si fuera cierto que leyó la Biblia sin preconceptos, debió empezar desde el principio: La Biblia es un compendio de libros, no puede ser Palabra de Dios, porque la Iglesia Católica le introdujo ese "preconcepto", y usted supuestamente la leyó sin "preconceptos". Vamos viendo que eso no es totalmente correcto.
También dice usted que "se dio cuenta de que debía creerle A Dios", me parece extraño que un "fiel y obediente católico", durante 32 años no se haya "dado cuenta" de tal cosa, empezando por su lectura de algún Catecismo que como fiel y obediente católico estaba obligado a llevar. Basta echar un vistazo al numeral 2465 del Catecismo Católico:

El Antiguo Testamento lo proclama: Dios es fuente de toda Verdad. Su Palabra es Verdad. Su ley es verdad. "Tu verdad, de edad en edad" (Salmo 119, 90). Puesto que Dios es "El Veraz" (Rm. 3, 5), los miembros de su pueblo son llamados a vivir en la verdad.



Si lo que dice Dios es Verdad, resulta extremadamente difícil NO DARSE CUENTA, de que hay que creerle A Dios.



Entendí que Jesucristo había muerto para pagar por mis pecados, y que debía invitarlo a vivir en mi corazón, para que él me diera una nueva vida, y así hice.



Otra vez nos quedamos extrañados. ¿Es posible que una persona que fue durante 32 años fiel y obediente católico, no haya entendido durante esos 32 años, que Jesucristo murió por sus pecados?

Independientemente de que tanta credibilidad le merezca al señor Sapia la Iglesia Católica, si fue "fiel y obediente a Ella", debió leer el numeral 1851 del Catecismo Católico, y no sólo leerlo, sino que por su fidelidad y obediencia, debió creer lo que decía dicho numeral:

"En la Pasión, la misericordia de Cristo vence al pecado. En ella, es donde éste manifiesta mejor su violencia y su multiplicidad: incredulidad, rechazo y burlas por parte de los jefes y del pueblo, debilidad de Pilato y crueldad de los soldados, traición de Judas tan dura a Jesús, negaciones de Pedro y abandono de los discípulos. Sin embargo, en la hora misma de las tinieblas y del príncipe de este mundo, el sacrificio de Cristo se convierte secretamente en la fuente de la que brotará inagotable el perdón de nuestros pecados."



Igualmente significativos son los numerales 545 y 606.

También dice usted que entendió que debía invitar a vivir a Cristo en su corazón; nosotros reconocemos que si no lo había entendido durante 32 años, menos lo había puesto en práctica, ¿Dónde quedan su fidelidad y obediencia, hermano Sapia?, ¿No leyó por casualidad el numeral 45 del Catecismo Católico?

"El hombre está hecho para vivir en comunión con Dios, en quien encuentra su dicha. 'Cuando yo me adhiera a ti con todo mi ser, no habrá ya para mí penas ni pruebas, y mi vida, toda llena de ti, será plena'.



Vemos cosas parecidas en los numerales 790, 426, 1489, etc.



Acepté a Jesús como mi Señor y suficiente Salvador, y ahora vivo en la paz, la seguridad y la libertad de los hijos de Dios.



A ver, hermano Sapia, ¿Qué clase de Fiel y Obediente Católico era usted? Dice que "aceptó a Jesús como su Señor y suficiente Salvador"? Es decir, ¿No hizo todo eso como católico? Entonces no era usted ni fiel ni obediente católico, según los numerales 450 y 614 del Catecismo Católico:

450: "Desde el comienzo de la historia cristiana, la afirmación del señorío de Jesús sobre el mundo y sobre la historia significa también reconocer que el hombre no debe someter su libertad personal, de modo absoluto, a ningún poder terrenal sino sólo a Dios Padre y al Señor Jesucristo: César no es el 'Señor'. 'La Iglesia cree... que la clave, el centro y el fin de toda historia humana se encuentra en su Señor y Maestro'."





614: "Este sacrificio de Cristo es único, da plenitud y sobrepasa a todos los sacrificios. Ante todo es un don del mismo Dios Padre: es el Padre quien entrega al Hijo para reconciliarnos consigo. Al mismo tiempo es ofrenda del Hijo de Dios hecho hombre que, libremente y por amor, ofrece su vida a su Padre por medio del Espíritu Santo, para reparar nuestra desobediencia."



Según el primer numeral, se debía entender y creer, y por supuesto, ACEPTAR a Jesucristo como SEñOR, algo que todo fiel y obediente católico hace, y según el segundo, se entiende que si el Sacrificio de Cristo es único y da plenitud, entonces ES SUFICIENTE, y por ende, Cristo ES Suficiente Salvador. Alguien que durante 32 años no haya ACEPTADO estos hechos presentados por la Iglesia, no fue nunca ni Fiel, ni Obediente Católico. Espero no se moleste, señor Sapia, si le digo que sus primeras afirmaciones en las Palabras de Bienvenida, no concuerdan ni se ajustan a las posteriores afirmaciones, es decir, vemos contradicciones en sus Palabras de Bienvenida.



Hoy me gozo, sirviéndole a través de éste sitio Web, y anhelo; profundamente, y desde mi corazón, que su lectura te sea de utilidad.



Bueno, hermano Sapia, ya vimos que sus Palabras de Bienvenida no se ajustan a la realidad, por lo tanto, tengo la sana inquietud de que sus artículos posteriores de Apologética tampoco estén bien ajustados a la realidad. Esto, para que se asegure de si verdaderamente está sirviendo a Cristo mediante su Sitio Web, o si está confundido. La lectura del sitio y de sus palabras nos han sido de utilidad, para confirmar algo que desde pequeños les enseñan a todos, a no confiar a ciegas en los otros, porque si vemos faltas de veracidad en sus Palabras de Bienvenida, no tenemos amplios motivos para suponer que sus artículos tengan la veracidad que le faltó a su mensaje de bienvenida.



Te abrazo en el amor de Cristo, Dios te bendiga.



Dios lo bendiga a usted también, hermano Sapia, sólo lo exhortamos a no ser "fiel y obediente" a la Biblia, del modo como fue "fiel y obediente" a la Iglesia Católica, porque tal vez parezca presuntuoso de mi parte, pero ese tipo de "fidelidad" y "obediencia", no son ni fructíferos, ni es honesto llamarlos así. Un abrazo también.

 

A los fieles católicos que lean esto: En base a lo expuesto, confío en que lo piensen dos veces antes de salir de la Iglesia Católica, porque este tipo de testimonios, son los que dan la mayoría de Ex-católicos que ahora son Protestantes, y que simplemente, no son del todo ciertos.

Quede claro para católicos y no católicos, que los testimonios y vivencias de quienes fueron católicos y ya no lo son, tienen un contrapeso en los testimonios de quienes fueron protestantes y ahora son católicos.

Espero que los católicos que lean esto Sí sean Fieles y Obedientes Católicos, porque tanto etimológica como conceptualmente, no es lo mismo DECIRSE fiel y obediente católico, que SERLO.



¡Saludos en Cristo!!!
Jesús Hernández

"SEA PARA GLORIA DE DIOS"

 


A) Comentarios de Daniel Sapia y posterior respuesta de Jesús Hernández




El 18 de febrero de 2003, llegó al correo de mi sitio: cristiano@encuentra.zzn.com, una Carta que había recibido mi colaborador Ricardo Vecco. En la tal carta, Daniel Sapia se refiere a mi respuesta a sus palabras de bienvenida. Coloco aquí el mensaje recibido por Ricardo Vecco, y transmitido a Jesús Hernández:


Hago constar, para que no quepan dudas, que el e-mail recibido en mi cuenta, enviado por Ricardo Vecco, no es una "respuesta oficial" del sr. Sapia a mi artículo. Tanto Sapia como yo estamos de acuerdo en eso. Nunca pretendí que esta sea una "respuesta oficial".

Aclaro también que el sr. Sapia, aparte de tildar de "imprudente" mi actitud y la de Vecco, añade que "fue una provocación artera, una vergonzosa trampa", quizá, por haber publicado expresiones que él preferiría no haber dicho o ver publicadas. Siempre se está expuesto a eso, como igualmente se exponen a ellos todos los católicos (individuales), de los que ha hablado Sapia en su sitio. Pues bien, trampa no hay ninguna. Vecco nunca me pidió publicar el e-mail, y yo tampoco le pedí que me lo mandara. Simplemente me lo compartió, y yo personalmente tomé la decisión de publicarlo.


Palabras de Daniel Sapia

Paz de Dios.
Leyendo uno de los escritos adjuntos he leído algo que me ha hecho reir...
El muchacho católico Jesús Hernandez (de 19 años), residente en Puebla (México), ha hecho una "radiografía" a mis palabras ofrecidas en un audio de un minuto y 20 segundos (palabras de bienvenida que he colocado en mi sitio web). Y producto de su "análisis" a dichas palabras ofrece su arriesgada interpretación de la "profundidad" de mi vida como católico (por 32 años), con la intención de "corregir la visión equivocada" que supuestamente tengo...

Sorprendente. Sin embargo no lo tomo como una maldad de Hernández, sino como una imprudencia típica de un adolescente. Lo que si me parece sorprendente es que haya otras personas que le sigan los caprichos al muchacho, aunque estas personas de adolescentes creo que tienen poco...

Pero lo más sorprendente, y cercano al ridículo, es que este muchacho supone que yo pueda considerar cambiar palabras de mi testimonio simplemente por "reconocer haber quedado expuesto por su análisis".
Pero si hasta me resulta risueño.

En su escrito "advirtió"...
"NOTA: En caso de verificarse algún cambio de cualquier tipo en las Palabras de Bienvenida, el mensaje original (En Formato .RM y por escrito) se publicará aquí."
Imagino que este muchacho se debe conocer mi testimonio de memoria de tanto escucharlo para ver si en algún momento "cambio algo".
Y como no podía ser de otra manera, al final de su "análisis" concluye diciendo que mis palabras en el audio de Bienvenida "no se ajustan a la realidad". Y yo me pregunto ¿a qué realidad se refiere? ¿A la realidad virtual de sus historias de ciencia ficción de Asimov? ¿O a la realidad que sucedía cuando él ni siquiera había nacido? Si para la Iglesia que me administró todos los Sacramentos y para los sacerdotes que me catequizaron y pastorearon yo era un Católico fiel... ¿qué valor pueden tener para mi los considerandos (mayormente huecos) de este "peque"?

Pero más me sorprenden sus imprudencias luego de haber conocido algunas "frases célebres" de este muchacho, las cuales reproduzco en un artículo que le escribiera hace un tiempo:
En fin,
Bendiciones en Cristo,
a quien amo y sirvo.
Daniel Sapia

Respuesta y Comentarios de Jesús Hernández

Saludos, estimado Ricardo. Estoy empezando con tu artículo. No sabía que Sapia ya se había enterado de mi respuesta en AUDIO a su "bienvenida".

¿Qué puedo responder? Pues que Sapia NUNCA ha respondido a mis cuestionamientos. Se limita a descalificar mi respuesta, sin explicar en qué consisten la "Fidelidad" y "Obediencia" que él proclamó tener... sin haberlas tenido NUNCA....  (Anoto que esta situación ha cambiado un poco, por ya haber respondido, al menos en parte, el sr. Sapia)

No hay de qué preocuparse, Ricardo. Ya sabemos que para Sapia, estar en contra de él sólo tiene dos explicaciones: "Necesidad de paz en el corazón" o "Prejuicios".
No se trata de "caprichos" míos, como gratuitamente dice Sapia, sino de una crítica justa de un católico que no está dispuesto a aceptar que alguien que INCUMPLIó varios numerales (importantes) del Catecismo, se diga alegremente "ex fiel y obediente católico", cuando NUNCA FUE TAL COSA.
Y esto no es ocurrencia mía, es ocurrencia de Sapia, quien cree que por decirse católico ya "era fiel y obediente", aunque INCUMPLIERA varios numerales del Catecismo.

Se deduce de sus palabras, no de las mías.... Y lo único que dice Sapia es: "Es un análisis prejuiciado", o bien "Sorprendente...", o bien "Imprudencia de adolescente".
En fin, es más fácil descalificar que RESPONDER.

Sapia me pregunta a qué realidad me refiero: Pues me refiero a la única que existe: Que él pretende hacer creer a quienes escuchen su bienvenida, que los fieles y obedientes católicos INCUMPLEN varios numerales del Catecismo. Mi intervención busca demostrar que ESO NO ES CIERTO. Me preocupo, precisamente por Conocer la Verdad para Ser Libre, y dudo que buscar la verdad sea una "imprudencia de adolescente".

Para Sapia es más fácil descalificarme y referirse a unas "historias de Asimov" (recurso para desviar la atención, ya que "Asimov y sus historias" NADA TIENEN QUE VER CON MI RESPUESTA), que responder claramente al asunto.
Para todos es fácil escabullirse y "reírse de cosas risueñas", cuando NO PUEDEN RESPONDER.
En fin, Ricardo, recurrir a la mofa y a la descalificación es lo mejor para escurrir el bulto... a él le da risa... a mí me da LáSTIMA. De todos modos, reírse es bueno... existe gente que así se gana la vida...

Presunciones de Sapia: Sapia cree que la Iglesia que lo pastoreó lo consideraba "fiel y obediente".
¿Se lo habrá preguntado a los elementos de la Iglesia, testimonio en mano, CON TODO LO QUE SE INFIERE DEL MISMO?
A mí me gustaría visitar a los sacerdotes y catequistas católicos de Sapia, y mostrarles mi artículo, y luego les preguntaría calmadamente si siguen considerando que Sapia fue "fiel y obediente" a la Iglesia, a sus Dogmas y a sus Tradiciones, como Sapia incumplidamente presume.

Por otro lado, si mi artículo tiene valor o no para él, NO ME IMPORTA LO MáS MíNIMO. Mientras tenga valor para OTROS (ya hay varios), sentiré que Dios bendice mi trabajo. Si la Verdad no tiene valor para Sapia... mal haríamos en creerle.

Saludos, Ricardo, sigo trabajando en tu artículo.
Bendiciones en Cristo!!!!!
Jesús Hernández

PD: No me gustaría entregarle este mensaje a Sapia, porque él se ha mostrado renuente a establecer diálogo conmigo, últimamente. Si tú se lo haces llegar, creo que se sentirá más predispuesto a leerlo.


Sigue en pie, mientras tanto, mi pregunta a Sapia:
¿QUé SIGNIFICA PARA USTED "FIDELIDAD" Y "OBEDIENCIA"?
Respondí a la pregunta de "a qué realidad me refiero", por lo tanto, ahora le toca a Sapia responder.


Por toda respuesta, Sapia comentó a Ricardo Vecco:
"Si la Verdad no tiene valor para Sapia..."
Más de lo mismo.
Descansen de sus cargas.
Un consejo en amor cristiano.
Daniel Sapia

Responde Jesús Hernández:
Supongo que ahora me toca a mí decir: "Sorprendente...".
Claro, para Sapia lo más fácil es TIRAR LA PIEDRA Y LUEGO ESCONDER LA MANO. Zafarse cuando no puede afrontar una realidad.
De todos modos, es a Dios y a su conciencia a quienes deberá rendir cuentas sobre si dio a "conocer la verdad", empezando por sus personales palabras de "conversión".
Tal vez para Sapia "descansar de la carga" signifique dejar de predicar el Evangelio y abstenerse de desenmascarar a los FALSOS MAESTROS. Si es así, celebro decir que no me considero "cargado", sino al contrario, ENCOMENDADO.
Por amor cristiano, y por amor a la Verdad, seguiré adelante en la predicación de la Palabra de Dios.
Bendiciones al sr. Sapia, que por lo visto tiene algunas "cargas" también, tales como son decir que fue algo, cuando nunca lo fue....






B) Perserverando en la descalificación:

El sr. Sapia  sigue insistiendo en descalificarme, encontrando "tramposo" el que yo haya publicado sus expresiones: Ahora ha añadido en su sitio el siguiente comentario:

Perseverando en la imprudencia

He tomado conocimiento, casi de manera accidental, de las publicaciones que Jesús Hernández ha hecho en su personal sitio web de proclama católica anti-evangélica respecto a conversaciones privadas que he mantenido con otras personas, entre ellas el Sr. Ricardo Vecco (católico romano de nacionalidad peruana) quien de manera frecuente y como si no pudiera refrenarlo, envía a mi cuenta de correo andanadas de manifiestos romanistas mezclados con agresiones y descalificaciones hacia mi trabajo y mi persona. (Valga como suficiente ejemplo las recibidas, entre otros conceptos, hace 4 días (mayúsculas son del original): "Poderoso demonio lo tiene a Ud atado, y lo a cegado totalmente... en ud no entran ni un milimetro de meditacion y prudencia....PARE DE DECIR Y ESCRIBIR TANTAS TONTERIAS!!!!!"

Pues, aparentemente el Sr. Vecco ha tomado alguna(s) de mis cartas/respuesta y se la ha hecho llegar a Jesús Hernández, y este ha considerado adecuado el hacer públicas algunas de mis expresiones allí incluidas. Pues, no se me ocurre otro calificativo que: un sorprendente, desprolijo y lamentable proceder, tanto  en Vecco como en Hernández.

Más aún cuando no hace mucho, este último me manifestaba: (porción final de carta reproducida arriba)

"...no me considero, a nivel personal, amigo suyo, pero tampoco quiero considerarme enemigo, simplemente hermanos en Cristo, aunque militando bajo distintas banderas, sigo estando muy en contra de sus dichos contra el catolicismo, pero comprendo que no puedo yo comportarme de ese modo tan inadecuado como el que desplegué."

Nada tengo que ocultar. No obstante, tendré en cuenta lo sucedido, para situaciones futuras. Es sólo una cuestión de sentido común, y de sana prudencia cuando uno trata con personas de dudosa actitud.

Daniel Sapia

Octubre 1 de 2004.



Si yo me pusiera a coleccionar todas las frases de Daniel Sapia en las que me llama "imprudente", tendríamos lectura para rato. 

Si él tuviera respuestas apropiadas en relación al asunto de sus palabras de bienvenida, yo sería el primero en disculparme por la publicación de éste artículo.

Otra cosa: El que yo no me considere enemigo suyo, NO ME OBLIGA a estar de acuerdo con todo lo que él dice, y tampoco a abstenerme de publicar expresiones suyas. él ha publicado expresiones mías, ¿Acaso yo me he puesto a chillar por eso? ¿O será que él sí se considera mi enemigo, y por eso publicó expresiones mías?

Entonces, después de repetirme (como disco rayado), que soy un imprudente, un sorprendente, y un adolescente, pasa a cuestionar mi criterio sobre lo que debo publicar o no.

Lo de adolescente es un defecto que se cura con el tiempo, aunque haya otros (¿Eh, sr. Sapia?), a quienes el tiempo, por lo visto, les pasa de balde.

Y por último: Lo de "imprudente", puede adjudicarse también a personas que publican y hablan de cosas mal documentadas, o peor aún, falsas de cabo a rabo. Daniel Sapia ha tenido que reconocer que algunas cosas publicadas por él no eran correctas, como el asunto del discurso del obispo Strossmayer, la Taxa Camarae y ciertas citas atribuidas al católico Karl Keating.

¿Quién es el imprudente entonces?

Se recomienda, para ahondar sobre el asunto, echar un vistazo al siguiente artículo, de Carlos Caso Rosendi:

Daniel Sapia no dice la verdad

Y... saludos a Daniel Sapia y a los demás lectores.






C) ¡Por fin, una respuesta de Daniel Sapia!:

 

En pasadas fechas, tuve la ocasión de entablar un diálogo con Daniel Sapia, donde finalmente encontré respuesta al artículo aquí expuesto. Considero de necesidad publicarla, para que así quede constancia de que, por lo menos, no hubo un 100% de indiferencia o silencio del sr. Sapia sobre este artículo que se publica.

 

Dijo Daniel Sapia:

 

Respecto a mis "Palabras de Bienvenida" y a tus opiniones y suposiciones sobre las mismas. Nunca he respondido, simplemente porque considero que no es siquiera necesario llevar el apunte a tus mencionadas suposiciones. Eres libre de pensar, creer y decir lo que encuentres conveniente. Y no veo necesidad de tener que correr a explicar cada cosa que se te ocurra decir. Especialmente cuando de la misma lectura se desprende la inconsistencia de la acusación ensayada. Para muestra, un botón. Dices:

 

En esta declaración podemos encontrar que el hermano Sapia era obediente a los Dogmas y Tradiciones de la Iglesia Católica, los cuales se expresan de manera orgánica en el Catecismo Católico. Es necesario, para un católico fiel y obediente, como dice haber sido el hermano Sapia, leer el Catecismo Católico.

 

No obstante, mal podía leer yo un Catecismo que no existió durante toda mi permanencia de 32 años en la Iglesia de Roma, pues el que lees ahora y citas en tu acusación, fue dado por Juan Pablo II el 11 de octubre de 1992, el mismo año (aunque en febrero, 8 meses antes) en el que yo salí de esa Institución para abrazar el Evangelio bíblico.

 

"Con lo cual, lejos de libros de texto (salvo un breve librito de catequesis que me dieron cuando tomé mi Primera Comunión, recuerdo de tapas verdes blandas), nunca tuve ningún "numeral" entre manos".

Mi instrucción católica fue la recibida directamente de mis pastores, catequistas y párrocos. Y para ellos, para todas las autoridades de mis colegios católicos (hermanos de la Misericordia) y para quienes me administraron TODOS los Sacramentos (menos el de Orden y el de Unción de los Enfermos) yo siempre fui un fiel y obediente católico, incluso aunque alguien opine lo contrario basado meramente en un audio de 90 segundos. Ahora bien, habiendo dejado en claro que he sido fiel y obediente a lo que la Iglesia me enseñó (a través de sus catequistas y pastores), sólo restaría la posibilidad de que supongas entonces que lo que me enseñaron NO ERA CORRECTO.

 

En fin. Espero que reflexiones sobre tus variadas actitudes (como ya has hecho en otra oportunidad) y corrigas lo que debas corregir, independientemente que en lo doctrinal tengamos y/o podamos seguir teniendo desacuerdos de opinión.



 

Comentaré brevemente:

 

Si bien es cierto que el Catecismo que cito, no existía cuando Daniel Sapia se pasó al protestantismo, todos los puntos tocantes a la Biblia, a Cristo, al Sacrificio de Cristo, NO ERAN NOVEDAD EN LA DOCTRINA CATóLICA.

La Iglesia siempre ha sostenido, con Catecismo o sin él, la necesidad de leer la Biblia, de aceptar a Cristo como Señor y Salvador, de que el Sacrificio de Cristo es único y por el perdón de los pecados, que hay que creerle a Dios, etc.

 

Evalúe el lector la situación: Daniel Sapia sostiene que lo que aprendió "era lo que le enseñaban", y a eso "era fiel y obediente". Pues bien: ¿En qué lugar del mundo con instrucción católica, se podría pasar uno 32 años sin escuchar decir que Jesús es Señor y Salvador, que hay que creerle a Dios, que Cristo murió para pagar por nuestros pecados, etc.?

Dice Sapia que sólo me queda suponer que lo que le enseñaron era incorrecto. Pues no, también puedo suponer que Sí le enseñaron las cosas que dice haber hecho hasta su conversión al protestantismo. ¡Vaya, yo a mis 8, 9 años, ya había escuchado TODOS estos puntos que el sr. Sapia no hizo ni creyó durante 32!!

 

Y Argentina es un país por lo menos tan loablemente católico como México. De manera que tengo sobradas razones para pensar que la instrucción es básicamente la misma. Una de dos, o Daniel Sapia no hizo caso de la instrucción recibida (lo cual anula su "fidelidad y obediencia"), o bien niega haber hecho lo que debió hacer como católico, para decir que sólo lo hizo hasta ser protestante.

 

En cualquiera de estos casos, "fidelidad y obediencia" no hay ningunas.

 

El sr. Sapia me solicitó incluir otra parte de su respuesta, que cito a continuación:

 

Si eran o no eran novedad, habría que conversarlo con mis oportunos pastores, que me iniciaron y capacitaron en las doctrinas y creencias Católicas Romanas desde mi niñez (allá por la década del '60), y que hicieron con especial dedicación al momento de yo recibir la Primera Comunión y la Confirmación... Con lo cual, entonces, ya habría que entrar a cuestionar la CALIDAD DE ENSEñANZA de las personas QUE LA IGLESIA DESIGNó para que me instruyeran en sus creencias. Con lo cual el argumento central de tu descrédito hacia la calidad de mi vida católica quedó sin sustento, porque yo era tan buen católico como mis pastores y catequistas me habían enseñado a ser.

 

Y conforme vos mismo has reconocido, dicho Catecismo aún no había sido sansionado. Con lo cual deberías modificar LAS BASES de tu crítica, específicamente en los puntos en donde me mandas a leer... algo que no existía. Y si deseas seguir acusándome de "mal católico", ahora deberías girar al argumento de que no me fue bien enseñado por los ministros que la misma Iglesia designó para tal fin...

 

Lo que nunca podrá quedar en duda es que yo fui tan buen Católico Romano como mis Pastores, Catequistas, Maestros y Párrocos me enseñaron a ser. Por supuesto cada habitante de este planeta es libre de opinar sobre la calidad de mi vida católica. También puedo hacerlo yo de la tuya, basado NO EN SUPOSICIONES sino en tus propias expresiones (que cito en la web), aunque ahora recurras al cómodo argumento de "reprender" cualquier cosa que creas y digas pero que "no esté en línea con la Doctrina Universal de la Iglesia". ¿Podrías, a pesar de esto, reconocer que NO ERES NI OBEDIENTE NI FIEL A LA IGLESIA? Por supuesto que no. Entonces considera el mismo argumento para mi, durante mis 32 años de católico..



 

Incluyo mis comentarios:

 

Sobre mis expresiones: Si me decido a reprender mis ideas particulares (en el caso de que se opongan a lo enseñado por Cristo a través de Su Iglesia) , es una prueba de que yo sí le soy fiel y obediente (no como otros), y no por "comodidad", sino, precisamente, por fidelidad y obediencia.

Sobre su fidelidad y obediencia: Efectivamente reconocí como cierto, que no existía el Catecismo Católico que le mandé leer, pero note que 32 años de catolicismo es MUCHO, demasiado como para NUNCA haber escuchado que Cristo es Señor y Salvador, que murió por nuestros pecados, que hay que leer la Biblia, que hay que creerle a Dios e invitarlo a vivir en nuestro corazón. Todo eso, yo lo escuchaba ya a mis 8 años. Me parece, por lo tanto, imposible que ud. no lo haya AL MENOS ESCUCHADO (y si lo escuchaba, obedecido).

O dígame ud. ¿Escuchó que Cristo era Señor y Salvador hasta salir del catolicismo?

Y si hablo de la vida de Daniel Sapia como católico, también es por las expresiones de Sapia, NO POR SUPOSICIONES. Incluso sus expresiones, más que leerlas, tuve la oportunidad de escucharlas.

Y entonces, publicaré también la nota que me pide y esta segunda entrega, junto con mi respuesta.

 

Saludos y Bendiciones!



Jesús Hernández

Diciembre 8 de 2004

 
Jesús Hernández
http://luxdomini.com