![]() |
"La angustia de la salvación católica"... por Jesús Hernández |
Antes de iniciar con esta segunda respuesta, quiero confesar al lector el alejamiento que tuve del tema.
En efecto, entre mi 1ª respuesta al sr. Sapia, y los comentarios que hizo Sapia al respecto, me ausenté de mi lugar de residencia, llendo a Misión de Semana Santa, y por lo mismo no tuve acceso a Internet.
Una vez regresando a mi hogar, ya tenía Internet, pero lo que me faltaba era tiempo, pues estaba dedicado a construir este sitio nuevo.
Y por si esto no fuera poco, terminando con el sitio se dio la elección de Su Santidad Benedicto XVI como Papa, y por este motivo me concentré más en ese histórico tema, que en el de la "angustia" de la salvación católica. A Sapia le respondí -en estos días-, sobre sus suspicacias acerca del Cónclave, pero esto -claro- era otro tema.
Y sinceramente, no estoy acostumbrado a que Daniel Sapia me responda., recuerdo que en algunas ocasiones, conversando en Foros de Debate, Daniel Sapia hacía caso omiso de mis comentarios sobre sus mensajes, limitándose a decirme "gracias por tus comentarios". No ha respondido a otros contenidos de este sitio web que responden a artículos suyos, y en general, su actitud es de ATACAR pero no RESPONDER mucho a la defensa que presenten apologistas católicos.
En fin, fue para mí algo fuera de lo común recibir la noticia de que Sapia había hecho una excepción, respondiendo a la crítica que yo había hecho de su nueva idea, la "Angustia de la Salvación Católica".
Lo que supongo es que para Sapia este tema de "La Angustia", es bastante significativo, y lo digo por que lo coloca entre los "artículos recomendados" que cita en la página index de su sitio, y porque entre los correos que publica, está uno que sostuvo con una católica precisamente sobre "La Angustia".
Enhorabuena, pues parece que lo que uno escribe ya empieza a llamar la atención de Sapia, lo suficiente para que se moleste en contestar. Yo no tengo inconveniente en seguir desarrollando el tema, en comentarlo y estudiarlo, y -cómo no- en retractarme de errores que pueda yo cometer.
El tema ahora va a tener CUATRO corrientes de diálogo, pues la primera es el artículo original de Sapia, la segunda es mi 1ª respuesta, la tercera es la contrarrespuesta de Sapia, y la cuarta es -finalmente- mi 2ª respuesta.
Para no hacer pesado el tema al lector, sólo consideraré las tres últimas corrientes, es decir, mi comentario, el contra-comentario de Sapia, y mi comentario a su contra-comentario.
|
|
|
|
RESPUESTA: Indudablemente. Estamos hablando de personas distintas. Yo hablo de un católico REALMENTE DEVOTO Y FIEL, que lo sea al momento de morir, no de alguien que "lo haya sido", antes, quizá hace mucho tiempo.
Dice Sapia que "el habla en pasado", pero yo hablo en PRESENTE, en el presente de cuando le llega la muerte al fiel católico.
Y lo mío no es "mera suposición", como critica Sapia. Sé que un fiel católico, consciente de lo que es el pecado y el castigo que el pecado acarrea, no se permitiría a sí mismo tener la mancha de pecado, sin -al menos-, un sincero e inmediato arrepentimiento del pecado cometido.
Si Sapia considera a personas que mueren sin arrepentirse, pues tal vez sí sea angustiosa su muerte, que NO LO ES en el caso de los fieles y devotos católicos.
|
|
|
|
RESPUESTA: Ciertamente yo hablo del católico fiel, devoto, interesado en su propio destino. No voy a hablar de lo "angustioso" que pueda ser el proceso de salvación para aquellos a quienes dicho proceso ni siquiera les interesa.
Si nos vamos a eso, ¿Qué tan "angustioso" es para los PROTESTANTES que no son fieles y devotos, preguntemos?
El meollo del asunto es este: ¿Es angustiosa la salvación católica? ¿Sí o No?
La Iglesia promueve y ensalza la conducta de quienes MERECEN el nombre de católicos, como Cristo pide santidad a TODOS. Luego el proceso de salvación se aplica a QUIENES SE SALVAN, NO A QUIENES SE CONDENAN.
Y quienes se salvan, forzosamente debieron arrepentirse de sus pecados.
¿Cómo puede ser angustioso un proceso de salvación? Si alguien se salva... ¿Qué "angustia" puede sentir...?
Y yo no siento ningún "ansiado anhelo" al respecto, más de lo que Sapia "ansía" o "anhela" sobre sus correligionarios protestantes. Cristo quiere que TODOS se salven, y yo -simplemente- quiero lo que Cristo quiere, por eso soy cristiano.
|
|
|
|
RESPUESTA: Correcto. Aquí si quiero reconocer un ERROR de mi parte. No supe expresar bien lo que quería decir. Efectivamente la Confesión es un ACTO JUDICIAL.
Para dar una idea de lo que quise decir, me pregunto sinceramente si hay algún católico que se sienta "juzgado" al Confesarse. En realidad, el propio juicio sacramental de la Confesión ES DISTINTO a cualquier acto judicial análogo. Aquí el Juez no sólo es imparcial, sino que simplemente nunca condena, y el católico va a Juicio por propia voluntad, no obligado por ninguna Policía o ministerio público.
Quisiera yo saber si algún católico al confesarse se siente como reo ante el juez, temiendo el inexorable fallo y el consiguiente golpe del martillo que sella una sentencia.
De ese modo espero aclarar el sentido de mis palabras; que el Sacramento de la Confesión, tan lleno de Perdón, de Paz y de Consejo, no le da al confesante la sensación de estar siendo sometido a juicio, sino en todo caso, a un baño espiritual de perdón y de renovación.
|
|
|
|
RESPUESTA: Sapia pareciera no haber leído -o entendido- lo que escribí. El católico no depende "de la Institución", sino de CRISTO, a través de la Iglesia.
Me parece que dije las cosas con suficiente claridad como para ser entendidas por gente atenta.
Sapia simplemente desvía el significado, e ignorando mi explícita aclaración de que la Iglesia no ABSUELVE en lugar de Cristo sino en su nombre, se saca de la manga la "dependencia" que según él hay entre el católico y "la Institución"
|
|
|
|
RESPUESTA: Si esta opinión "no viene al caso", entonces NO ENTIENDO POR QUÉ SAPIA LA COMENTA. Cuando yo, intercambiando opiniones sobre un tema, me encuentro con otro que -según mi criterio- no viene al caso, simplemente ignoro los comentarios.
A Sapia parece que no le importa que el tema de la Gran Ramera "no venga al caso", puesto que también lo comenta. Y venga o no venga a cuento en el intercambio, si Sapia responde a temas secundarios, pues yo también los comentaré, y si es necesario insistir en algunos puntos, insistiré.
Primeramente, ¿Cómo se determina QUIÉN (ES) "portan las palabras de Cristo"?
¿Cómo demuestra Sapia que la Tradición en la que cree la Iglesia Católica es "incomprobable"??
Aquí Sapia simplemente da a su lector un calificativo, independientemente de si hay pruebas o no de lo que afirma.
Por otro lado, si los protestantes reconocen una "Iglesia de Cristo", me gustaría saber CUÁL DE TODAS las iglesias protestantes es LA Iglesia de Cristo.
¿Y es la Iglesia de Cristo, un montón de sub-iglesias distintas?
|
|
|
|
RESPUESTA: Sapia se equivoca en lo último: No tenemos que "decidirnos" en nada, puesto que la Doctrina YA ESTÁ CLARA. El católico se salva recurriendo a la Iglesia por medio del Sacramento de la Confesión que Ella -instruida por Cristo- procura.
Aparte de esto, el arrepentimiento contrito no es "no recurrir a la Iglesia", pues fue precisamente Ella quien nos explicó, con lujo de detalles la necesidad de dicho arrepentimiento.
Dirá Sapia que no es la Iglesia sino la BIBLIA, quien enseña la necesidad de arrepentirse. Correcto. La Biblia lo enseña y la Iglesia explica dicha enseñanza, ya con esto se recurre a la Iglesia, vayamos más lejos, y tomando en cuenta que fue la Iglesia quien preservó, ordenó el Canon y lo transcribió y estudió durante tantos siglos... Recurrir a la Biblia es per se recurrir a la Iglesia (Católica).
Fue la Iglesia -antes que existiera la Biblia, desde Pentecostés- la Maestra que nos enseñó que tenemos que pedir perdón a Dios por nuestros pecados, y que podemos ser perdonados, gracias a la Pasión Redentora de Jesucristo. Quien lea o asista a las enseñanzas de la Iglesia, lo aprenderá y si estima su alma, obrará en consecuencia... ¿Esto no es RECURRIR a la IGLESIA?
|
|
|
|
RESPUESTA: En primer lugar, Sapia utiliza palabras que pueden sonar a insulto, como eso de ponerles "faldas" a los clérigos.
Yo, al menos, nunca le he visto "faldas" a ninguno. Y Cristo anunció que los pecadores se condenarían, y que sin el arrepentimiento y el perdón de Dios no se salvarían. Ahora bien, ese es precisamente el asunto, el perdón de Dios... ¿Se recibe meramente con desearlo?
La Iglesia en esto es notablemente lógica; se pide arrepentimiento sincero, propósito de enmienda y confesión privada de los pecados para que el sacerdote dé los consejos pertinentes y la absolución cuya necesidad y poder otorgó Cristo a Sus Apóstoles.
Añadamos que San Pedro no habla de ningunas "dificultades por confesar la fe", que corren por cuenta del sr. Sapia.
Si el justo afronta dificultades para salvarse, ¿Qué no afrontarán el impío y el pecador?, es lo que San Pedro pregunta (Cf. 1Pedro 4:17-18) sin decir que esas "dificultades del justo" son "pruebas a causa de su fe", como Sapia nos pone.
Añadimos a esta enseñanza bíblica el texto de Lucas 13:23-24:
Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo:
«Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.
|
|
|
|
RESPUESTA: Veamos: Es opinión de Sapia que el numeral 1452 "no aplica", pues precisamente deja ver que no hay ninguna ANGUSTIA en el proceso de salvación católica, que es precisamente el título del artículo de Sapia. Sapia prefiere omitirlo, descartando que aplique al tema, siendo que es, precisamente, cuestión clave del mismo.
En cuanto al siguiente numeral, el 1037, no "refuerza" la idea de que hay "angustia" en la salvación católica, -si eso quiso decir Sapia-. El numeral citado demuestra que sólo es angustioso el juicio divino para quien persistió hasta el final en el pecado, sea católico o protestante. Pues sería ciertamente presuntuoso pensar que sólo hay católicos -y no protestantes- que persisten en el pecado.
No veo que idea de Sapia "refuerza" el numeral citado.
|
|
|
|
RESPUESTA: Si Sapia no ve la falsedad denunciada, le voy a ayudar a que la "vea". Él dijo que la Iglesia EXIGE ABSOLUTAMENTE la Absolución Sacramental para ser salvo. Esta es sin más tapujos la falsedad denunciada.
La Iglesia EXIGE la absolución a quien puede recibirla, y si alguien se arrepintió sinceramente de sus pecados (mortales también), y muere sin absolución (de dichos pecados mortales), no se va al infierno por esto, que es lo que Sapia decía inicialmente. ¿Ya ve la falsedad denunciada, sr. Sapia?
Y efectivamente, yo no rebato que alguien que muere en pecado mortal se condena, precisamente porque yo creo que alguien que muere en pecado mortal se condena, pero esto no es "Angustia de la Salvación Católica", sino Angustia de cualquier CONDENACIÓN, Católica o Protestante.
La principal cuestión que yo manejo -para información de Sapia-, es que no hay ninguna Salvación "angustiosa", sino que en todo caso, la Angustia se extiende a la Condenación.
|
|
|
|
RESPUESTA: La intención que se porta, cuando se va uno a confesar, es la de que Dios nos perdone nuestros pecados. Sabemos que esto no se logra sin arrepentimiento -ya sea por contricción o atrición-, de modo que sinceramente no comprendo DÓNDE está mi "imprudente generalización", que Sapia me atribuye sin más análisis.
|
|
|
|
RESPUESTA: Primero. Sapia introduce en primera instancia su SUPOSICIÓN de que yo "no entiendo el resultado de la Justificación en Cristo". Para el caso, entiendo la Justificación en Cristo de un modo distinto a como él la entiende, pero la entiendo, conforme enseña la Iglesia.
Por otro lado, ¿Negar a Cristo no lo aparta a uno de la Gracia?... entonces probablemente Sapia considere que los musulmanes y ateos -que niegan a Cristo- tienen también la Gracia, sin importar dicha negación previa.
Es cierto que a las ovejas de Cristo nadie las arrebatará de Su mano, pero eso "Su mano", no es Su Gracia. En éste asunto considero señalar que estar En la Mano de Cristo, propiamente, corresponde según el criterio católico al SELLO SACRAMENTAL impuesto por el Bautismo, y posteriormente por la Confirmación. Dichos sellos precisamente no pueden ser borrados, y quienes fueron identificados como cristianos no dejan de serlo -aún cuando se condenaran-.
|
|
|
|
RESPUESTA: Aquí señalo algo. Aunque la cita con fondo lavanda dice "Jesús Hernández" lo que viene ahí son textos bíblicos. En su respuesta, por lo tanto, Sapia responde a versículos bíblicos, no a "Jesús Hernández".
La clave del asunto: Para Sapia la "salvación protestante" no es angustiosa precisamente porque no reconoce la Pérdida de la Gracia. En resumidas cuentas, el peor de los pecadores -pero creyente- tiene toda la Gracia necesaria y se salva, y por eso mismo no se "angustia", como Sapia supone a los fieles católicos.
Y sin mayor problema, descarta al versículo de Ezequiel como algo que en su personal opinión "no aplica" al tema de la Gracia.
Vienen a continuación unas series de comentarios de Sapia acerca de la Justificación -como él la toma-, y por supuesto, no voy a entrar a discusiones sobre ello.
Es "La Angustia de la Salvación Católica" el tema que me interesa, y estudiándolo, no encuentro motivos para sentirme "angustiado", sino esperanzado.
|
|
|
|
RESPUESTA: Aquí Sapia cae en una actitud que ya he tenido oportunidad de anotar. Líneas antes, me acusó a mí de hacer una "imprudente generalización".
Pero ahora ES ÉL QUIEN HACE LA GENERALIZACIÓN, diciendo que "el cristiano se SABE sellado", como si todos los divididos evangélicos del mundo "supieran" eso, y se lo hubieran hecho saber al sr. Sapia.
Supongo que él tiene derecho de hacer imprudentes generalizaciones, pero yo no.
Más aún: Es incorrecto lo que dice, no es "el cristiano" el que se SABE sellado, será el protestante quien lo hace, porque yo -cristiano como soy-, no juzgo antes de tiempo tales cosas (1Corintios 4:4-5):
Cierto que mi conciencia nada me reprocha; mas no por eso quedo justificado. Mi juez es el Señor.
Así que, no juzguéis nada antes de tiempo hasta que venga el Señor.
Ya me ocurrió en un intercambio de correo, donde Sapia me acusaba de tergiversar y dar sentido distinto a sus palabras, pero él -sin ningún rubor- hacía lo mismo con las mías, torciendo y exagerando el sentido de mis palabras.
Será -tal vez- que él goza de ciertas prerrogativas que el resto de pobres mortales no disfrutamos.
Me gustaría extenderme sobre el tema, pero sinceramente no encuentro tela de dónde cortar. No hay ninguna Angustia en ningún Proceso de Salvación, de manera que sinceramente, no acabo de ver CUÁL ES EL MENSAJE CENTRAL de este artículo que Sapia considera lo suficientemente importante, como para responder a quienes lo comenten -como es el caso-.
Y por eso mismo, reitero: El cristiano debe afrontar la Salvación con las TRES virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad.
Daniel Sapia ya emitió una Segunda Contrarréplica a mi 2a. respuesta, ante lo cual publico yo mi TERCERA RESPUESTA A SUS COMENTARIOS
