COMENTARIO A LA NOVELA BESTSELLER

El Código Da Vinci

Por Jesús Hernández

Contenido:
-Preliminares
-¿Qué elementos maneja la realidad alterna de El Código Da Vinci?
-Pinturas con "mensajes ocultos"
-El Concilio de Nicea y la Divinidad de Jesucristo
-Contradicciones en El Código Da Vinci
-La mujer en la Iglesia Católica




"Todas las religiones del mundo están basadas en invenciones. Ésta es la estricta definición de lo que es la fe, la aceptación de lo que imaginamos verdadero pero que no podemos demostrar. Los que entienden de verdad sus religiones saben que esas historias son metafóricas. La alegoría religiosa se ha convertido en parte del tejido de la realidad. Y vivir en esa realidad ayuda a millones de personas a resistir y a ser mejores"

Palabras de Robert Langdon, protagonista de El Código Da Vinci, pags. 422-423, Editorial Umbriel, 2005


En 2003 fue publicada por la empresa Doubleday, una novela del escritor estadounidense Dan Brown llamada The Da Vinci Code (El Código Da Vinci). Por su contenido y su trama dicho libro dió lugar a una serie de polémicas muy intensas.

En la realidad alternativa de El Código Da Vinci, los protagonistas, a través de una serie de pistas en cuadros del pintor Leonardo Da Vinci, de símbolos antiguos, inscripciones, etc., encuentran una verdad oculta al mundo: La Iglesia Católica ha manipulado al cristianismo y lo ha desviado de su mensaje original, en el cual, Jesús consagra la divinidad femenina y quiere dejar su Iglesia a cargo de María Magdalena, que Cristo no fue Dios, sino que tal título se le dio en el Concilio de Nicea, y que para ocultar esta verdad, la Iglesia ha exterminado sin compasión a cuantos han intentando averiguarla, entre ellos los Caballeros Templarios, y que el Opus Dei es el encargado, en el mundo moderno, de impedir la revelación de esta verdad, para lo cual suprime a los senescales y al Gran Maestre del Priorato de Sión, grupo encargado de custodiar el secreto, y al cual perteneció, entre otros más, Leonardo Da Vinci. El último Gran Maestre, antes de morir, dejó las claves necesarias para que los protagonistas descubran la verdad.

Como creyente católico que soy, me sentí un tanto predispuesto contra semejante novela, pero entendí que uno no puede juzgar lo que no conoce, y que no se puede hacer una crítica sin fundamento, si no se conoce aquello que se quiere criticar.
Así que me decidí a leer El Código Da Vinci para enterarme bien de lo que dice Dan Brown. Y ahora, que ya la he leído, he decidido hacer algunos comentarios personales sobre la misma:


-Primero: No tengo nada contra Dan Brown. Las palabras de su protagonista copiadas arriba expresan ATEÍSMO, y un rechazo absoluto a todas las religiones, que el autor dice que están "basadas en metáforas e invenciones". Creo que con esas palabras de su personaje Robert Langdon, Brown quiso dejar en claro cuál es su ideología en este asunto, y, desde luego, que a él le resulta más agradable la idea de divinidades femeninas, que la de un Dios-Hombre como es Jesucristo.
Pues bien, Brown tiene derecho a opinar así y a proclamar su opinión -en forma de novela si quiere-. Si él piensa eso de las religiones, pues allá él.

-Segundo: A lo que evidentemente no tiene derecho Dan Brown, es a mezclar la expresión de su ateísmo con CALUMNIAS a la Iglesia Católica, como son las conspiraciones y asesinatos que se le atribuyen en dicha novela. Cualquiera tiene derecho a rechazar a la Iglesia Católica, pero nadie tiene el derecho de calumniar a nadie.

-Tercero: El Código Da Vinci es un verdadero best-seller, pero mucha gente que lo lee ha tenido poco contacto con la Cultura, y en especial, con la Historia. Ya me ha tocado toparme con ignorantes que se tragan, como Historia Verdadera, lo que afirman los personajes de Dan Brown en la trama. Y esto es arriesgado para el propio Brown, porque quien lo crea historiador y haga un estudio lógico e histórico de la novela; se verá decepcionado rápidamente. Y Dan Brown no sólo no es Historiador, sino que en El Código Da Vinci no muestra realmente mucho conocimiento histórico. Lo suyo es ficción, una ficción muy tendenciosa, con un suspenso atractivo, datos culturales reales, como son precisamente, las obras de arte, edificios, que son veraces, y por lo tanto, un contenido interesante para los que gustan de imaginar realidades alternas. Lo mismo sucede, por ejemplo, con la película V for Vendetta, que fantasea una realidad en la que Hitler y los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial.

-Cuarto: Sin embargo, por su contenido altamente anticatólico, y por la gran publicidad dada a El Código Da Vinci, está claro que la intención de Dan Brown y de sus contactos editoriales, es introducir literatura sensacionalista, anticatólica, con el objetivo de confundir a los lectores, sobre todo a los desprevenidos. La novela será una birria, pero tiene un claro objetivo, y ese es ATACAR a la Iglesia Católica, a través de dudas, teorías, caricaturizaciones, y cargos falsos. Es pues, necesario, desenmascarar con paciencia los errores, falsedades y carencias históricas de este bestseller, para dejar claro que de ficción, (y barata) no pasa.


No siendo Historia, sino Ficción, al autor se le escaparon algunas señales de que ni él mismo se cree su "Código". Tal vez por eso Dan Brown puso a explicar la MegaConspiración Ultracatólica a su personaje Leigh Teabing, un ricachón excéntrico, que resulta ser traidor (es decir, poco confiable), y al final de la novela se vuelve loco.
Mis comentarios, por lo tanto, no se ocupan de criticar las fantasías de Brown. Me ocupo de situar en su contexto las afirmaciones de la misma: en el plano de la ficción, para que no se confundan las fantasías esbozadas por Brown con la Realidad Histórica.

A partir de aquí, para abreviar, en vez de escribir Código Da Vinci, escribiré sencillamente CDV



*¿Qué elementos maneja la realidad
alterna de El Código Da Vinci?



El Cristianismo es la religión con más seguidores en el mundo (en sus tres ramas, la católica, la ortodoxa y la protestante). El dogma central del cristianismo es que Dios se encarnó y vino al mundo como HOMBRE, Jesucristo. Dan Brown se rebela contra esta idea de un Dios caracterizado como del sexo masculino, además del machismo que ciertamente existe en algunos textos del Nuevo Testamento (1Corintios 14,34-35; 1Corintios 11, 5-15). Brown, enamorado del concepto de DIOSA, deidad femenina, propone un mundo en donde el Cristianismo era originalmente 100% Feminista.
Y en ese mundo imaginario, se dan las siguientes situaciones:

-Jesús no es Dios, sino solo un gran hombre.
-Los 4 Evangelios Sinópticos del Nuevo Testamento son falsos, manipulados.
-Los Evangelios verdaderos son los Gnósticos.
-Jesús fue el primer feminista de la Historia.
-Jesús y María Magdalena fueron pareja, afectiva y sexualmente.
-Jesús y María Magdalena tuvieron hijos, y el linaje de Cristo continuó en la dinastía merovingia.
-El Santo Grial es María Magdalena en persona.
-Cristo entregó la dirección de Su Iglesia a su amada Magdalena, pero el envidioso de San Pedro le quería quitar el puesto.
-En el Concilio de Nicea, en el año 325 d.C., el emperador Constantino destronó definitivamente a María Magdalena y construyó una Iglesia machista, enemiga de la figura femenina y ocultadora de la voluntad feminista de Jesús: la Iglesia Católica.
-La verdad sobre el cristianismo es y ha sido preservada por la organización llamada Priorato de Sión, a lo largo de los siglos.
-El Priorato de Sión ha contado entre sus miembros a Sandro Boticelli, Isaac Newton, Víctor Hugo, Leonardo Da Vinci, etc.
-La Iglesia siempre ha ocultado la verdad, y ha procurado eliminar, por medio de Inquisición y el Opus Dei, a los miembros del Priorato de Sión.
-El pintor Leonardo Da Vinci, en algunas de sus obras, dejó mensajes ocultos, mensajes feministas que contradicen al catolicismo.
-La Iglesia eliminará a todo el que intente revelar la verdad.

¿Y bien? ¿Cómo confirmamos cada una de las anteriores afirmaciones? La respuesta es indiferente para quienes tomen la obra de Brown como lo que es: una ficción. Pero para quienes quieran ver Historia en la obra, la respuesta será decepcionante: De las 14 afirmaciones que hemos destacado, DAN BROWN NO PRUEBA NI UNA SOLA.



*Pinturas con "mensajes ocultos"


Según Dan Brown, Leonardo Da Vinci fue Gran Maestre del Priorato de Sión, y por lo tanto, custodio del secreto condenado por la Iglesia. Pero para Brown, este genio italiano plasmó en sus obras dicho secreto: así Brown interpreta a La Monna Lisa como una curiosa fusión de lo masculino y lo femenino. En La Última Cena según Brown el discípulo sentado a la derecha de Cristo es María Magdalena, y a su vez a la derecha de ella está un amenazante Pedro. En La Virgen de las Rocas María está aferrando una cabeza invisible mientras que el ángel Uriel la atraviesa.
Aquí se muestran dichas pinturas, con sus características más relevantes: (Haz clic encima de las imágenes para verlas ampliadas)


LA MONNA LISA O GIOCONDA

Probablemente la pintura más famosa de Da Vinci. En ella Leonardo retrató a Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo. Su enigmática sonrisa ha sido motivo de intriga desde hace siglos. En el CDV, Brown postula que la pintura "no es ni de un hombre ni de una mujer", sino de una fusión "andrógina" de ambos. Se conserva en el Museo del Louvre en París, Francia.

LA ÚLTIMA CENA

Esta pintura representa el momento en que los discípulos se escandalizan, al oír que uno de ellos traicionará al Maestro. Se conserva en la iglesia de Santa Maria delle Grazie en Milán, Italia. En el CDV, se supone que la persona situada a la derecha de Jesús es "su esposa", María Magdalena, que Pedro está a su vez a la derecha de Magdalena poniéndole un dedo amenazador en el cuello, y que la doble inclinación central en forma de "V" formada por Jesús y la otra persona, es un "símbolo original de lo femenino".

LA VIRGEN DE LAS ROCAS

Representa a la Virgen María con los niños Jesús y Juan Bautista, acompañados de un ángel. Se conserva en la National Gallery de Londres, aunque también hay otra versión de dicha pintura en El Louvre. Brown no interpreta ningún mensaje oculto, salvo un Juan Bautista "bendiciendo a Jesús", una Virgen sosteniendo una cabeza invisible cuyo cuello a su vez es traspasado por el dedo del ángel.



¿Algún comentario?

Pues simplemente, escepticismo total: Vayamos primero a La Monna Lisa; algunos críticos han supuesto que Leonardo se retrató a sí mismo como mujer, y por eso con una sonrisa misteriosa. Sobre esta pintura es facilísimo refutar a Mr. Brown, quien se contradice al tratar de definir a la persona del cuadro, en la pág. 153 dice: "No sé que se traía entre manos el autor; pero su Mona Lisa no es ni un hombre NI UNA MUJER. Incorpora un mensaje sutil de lo andrógino. Es la fusión de los dos". Esperábamos que Dan Brown se mantuviera conforme consigo mismo, pero en la página siguiente ya cambió de opinión, y dice: "Ése, amigos míos, es el secretillo de Leonardo, y lo que explica la enigmática sonrisa de LA MUJER del cuadro"... así que mientras dice que no es ni hombre NI MUJER (pág. 153), resulta que SÍ ES MUJER (pág. 154).

Ahora La Última Cena; la presencia de María Magdalena ahí, ocupando el lugar de un apóstol, nos induce a preguntarnos Qué Apóstol falta, Dónde está y Por qué razón se ausentó de la Cena. San Juan, el discípulo que Jesús amaba, siempre ha sido representado así, con pelo largo, con rostro juvenil y fino, de manera que no es difícil identificar que "la mujer" no es sino San Juan. En cuanto al "San Pedro amenazante", parece estar solamente señalando hacia Jesús, y por otro lado... ¿Cómo sabe Brown que tal hombre es "San Pedro"?, puede serlo, como puede ser cualquiera de los otros apóstoles.

Y finalmente, La Virgen de las Rocas no ofrece lugar a muchos comentarios. El autor no toma ningún mensaje claro de dicho cuadro. Esa mano de María y el dedo del ángel pueden interpretarse libremente.

Conclusión: La interpretación que hace Dan Brown de las obras de Da Vinci no es una regla sino su muy personal punto de vista. Y aun si de verdad Leonardo Da Vinci hubiera querido plasmar en sus obras lo que especula Brown, esto no significa que el "código" en las obras de Da Vinci implique una realidad histórica. La historia del cristianismo primitivo se estudia con documentos, no con pinturas de la época del Renacimiento (hechas 1500 años después). Con código o sin el, Brown no prueba nada.



*El Concilio de Nicea y
la Divinidad de Jesucristo



En el año 325 de la Era Cristiana se reunieron aproximadamente 318 obispos cristianos en la ciudad de Nicea, situada al sureste de Constantinopla.
En el CDV, Dan Brown postula una realidad alterna donde los obispos habrían "votado" para decidir proclamar Dios a Jesucristo. Posteriormente Constantino habría destruido masivamente los "evangelios" que humanizaban a Jesús y habría reescrito la Biblia sobre los 4 Evangelios que hoy conocemos.

¿Qué se puede comentar?

Pues aquí vamos, para que el lector sepa cuál es la realidad real -mis disculpas por el pleonasmo-, y no la alterna.
El Concilio de Nicea no fue una Acción, sino una Reacción. Dicha Reacción era contra las afirmaciones de la secta arriana, fundada por el sacerdote Arrio. Arrio negaba la Divinidad de Jesucristo, de lo que se infiere que antes del Concilio de Nicea ya había los que la afirmaban..

Existen textos de los Padres primitivos anteriores al Concilio de Nicea que proclaman la divinidad de Jesucristo (Carta a los efesios de San Ignacio de Antioquía, Diálogo con Trifón de San Justino Mártir, Contra los herejes de San Ireneo de Lyon, Exhortación a los griegos de San Clemente de Alejandría, etc.). En la línea del CDV, estos mismos textos podrían haber sido alterados o elaborados a propósito para ocultar la verdad.

Los Evangelios Gnósticos, contra El Código Da Vinci

Al descalificar a la Iglesia y a la Biblia, el CDV tiene que afirmar que los únicos documentos que dicen la verdad serían los escritos rechazados por la Iglesia como apócrifos y gnósticos. En especial Dan Brown elogia a los Evangelios Gnósticos, tachando de "manipulados" a los Sinópticos.
De entrada, claro está, faltó que el autor demostrara documental e históricamente dicha "manipulación", que por el momento se queda en mera hipótesis.
Curiosamente, uno de los Evangelios Gnósticos, llamado Evangelio de la Verdad, da a Cristo el título de "Totalidad", y le asigna un papel íntimo con el Padre. El Evangelio de la Verdad num. VIII parece estar de acuerdo en la Divinidad de Cristo, y he aquí algunas de sus palabras, muy similares a las primeras que aparecen en el Evangelio Sinóptico de San Juan:

"El nombre del Padre, empero, es el Hijo. Es Él el que en el Principio dio un nombre al que ha salido de sí, que era Él mismo y al que engendró como Hijo. Le ha dado su nombre, el que le perteneció; es aquel al que le pertenece todo lo que existe en torno al Padre. Suyo es el nombre; suyo es el Hijo. Es posible para éste verlo." [ver aquí].

Este tipo de ideas no son contradichas en ninguno de los otros Evangelios Gnósticos, ni en el Evangelio de Felipe ni en el Evangelio de María Magdalena, que son los que cita directamente Dan Brown (págs. 306 y 307 del CDV). Y el hecho de que los mismos documentos que cita lo desmientan, prueba que el CDV es sólo novela, carente de investigación histórica, pues ningún historiador citaría, para probar su tesis 1, textos que contradicen a su tesis 2.
Así Dan Brown citó los Evangelios Gnósticos para sostener su tesis 1 (Amasiato de Jesús y María Magdalena), pero en esos mismos Evangelios está una contradicción a su tesis 2 (Nadie creyó que Cristo era Dios, hasta el Concilio de Nicea).

¿Y qué ocurrió en el Concilio de Nicea?

Primero ocurre que Dan Brown, inexplicablemente, escamotea a sus lectores la tradición de que Constantino se volvió cristiano porque en vísperas de la Batalla del Puente de Milvio (312 d.C.), vio una cruz de fuego en el cielo con la leyenda "In hoc signo vinces", es decir, "Con este signo vencerás". En el CDV se maneja la idea de que Constantino intentó "fusionar" al cristianismo y al paganismo para evitar la caída del Imperio. Aparte de que semejante intención no consta en ningún lugar, resulta una maniobra muy tonta si de veras era su propósito evitar el derrumbe del Imperio. Los historiadores están conformes en que el cristianismo y las invasiones bárbaras detonaron la caída del Imperio Romano. Si Constantino pensó que con favorecer al cristianismo evitaría la caída del Imperio, no pudo ser más bruto.

Así que ajustémonos a la realidad: Constantino se hizo cristiano y por eso su Edicto de Milán, en el año 313 d.C., da al cristianismo libertad de culto, con lo que los cristianos gozaban de los mismos derechos religiosos que los paganos. El Concilio de Nicea resolvió condenar las doctrinas heréticas de Arrio, quien afirmaba, contra más de 3 siglos de tradición cristiana, que Cristo no era Dios. Los modernos Testigos de Jehová han recogido muchas enseñanzas arrianas.
Y para quien todavía tenga dudas, existe, y se puede consultar, el Símbolo Niceno [ver aquí].



*Contradicciones en El Código Da Vinci


Es creíble que en una novela existan contradicciones, máxime si el autor trabaja sobre fuentes que se contradicen entre sí, como son, precisamente, los Evangelios Gnósticos. Ahora vamos a verlo:

En la pág. 308, dice Leigh Teabing que Jesús quería dejar el liderazgo de su Iglesia a María Magdalena, que Jesús fue "el primer feminista de la Historia".
Sin embargo, a lo largo de toda la novela se repite la idea de que la Mujer ocupó el lugar central en el culto divino durante siglos, para ser suprimida finalmente por la Iglesia Católica.
¿Entonces? ¿Fue Jesús el PRIMER feminista, o ya, siglos antes, había habido otros feministas en las antiguas culturas hindú, egipcia, griega, mesopotámica, etc.?; esta contradicción pertenece a un género de contradicciones que no se encuentran en la verdadera Historia.



Dan Brown cita el Evangelio (gnóstico) de María Magdalena para "probar" que Jesús era feminista, y según él, los Evangelios Gnósticos o "evangelios prohibidos" fueron proscritos por la Iglesia debido a que revelaban "la verdad"...SIN EMBARGO...

El Evangelio copto de Tomás es el más conocido de los Evangelios Gnósticos, y en su texto, Jesús no tiene ni pizca de feminista, antes bien resulta machista y misógino:

"Simón Pedro les dijo: «¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida». Dijo Jesús: «Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo»." (Núm. 114)
[ver aquí]

De lo cual resulta que el más famoso de los "evangelios prohibidos" -que según el autor defienden el feminismo de Cristo- dice TODO LO CONTRARIO a lo que supone Brown.



Según el CDV, el Priorato de Sión tiene la intención de revelar al mundo la "verdadera" historia de Jesucristo, que está esperando el momento adecuado. La pregunta que se formula es inevitable, ¿Por qué dichos documentos no habían sido mostrados con anterioridad? ¿Por qué esperar tanto tiempo para mostrarlos?

El autor da primero una explicación astrológica: la verdad se revelará cuando la "Era de Piscis" cambie a "Era de Acuario" (what???), pero finalmente reconoce que tal teoría es absurda (pág. 545), y mientras el Priorato tenía que revelar la verdad, finalmente resulta que no, que el Grial debía permanecer oculto, pero que en el mundo moderno se "empieza a intuir la necesidad de restaurar los aspectos femeninos de la divinidad".

Entonces resulta una curiosa contradicción, ¿Cómo es posible que un mundo que lleva 2000 años de "machismo" impuesto por la Iglesia, esté más preparado para "restaurar los aspectos femeninos de la divinidad", que un mundo antiguo, donde recientemente había dominado la Divinidad Femenina?
Es decir, resultaría mucho más lógico que el Priorato de Sión revelara la verdad a un mundo todavía feminista en buena parte, que a un mundo repleto de "machismo, opusdeísmo y tinieblas". De lo cual resulta una contradicción indigerible con la Lógica y con la Historia.



Hay otra contradicción, y es que el autor asegura que la Iglesia está interesada en impedir el resurgimiento de la divinidad femenina, dado que descubrir la historia "verdadera" de Cristo y María Magdalena llevaría al Vaticano a su peor crisis de fe en dos milenios (págs. 315 y 331), y que el Opus Dei es precisamente el grupo católico encargado de impedir que se descubra la verdad, SIN EMBARGO...

En sus páginas 509 y 510, el Obispo Aringarosa, uno de los jefes del Opus Dei, se enfrenta a unos altos dignatarios de la Iglesia que le comunican que el Papa y el Vaticano van a romper con el Opus Dei, entre otros motivos, por "su trato a la mujer"... ¿O sea que la Iglesia desea ocultar algo, y para eso retira su apoyo a los mismos que se encargan de ocultar ese algo???



Otra de las contradicciones más evidentes (y un tanto torpe, añadiré), es la siguiente:
En su página 315, Leigh Teabing dice que la finalidad de las Cruzadas era "recopilar y destruir información (sobre el dichoso secreto del Grial)", pero de repente en la página 320, dice que Godofredo de Bouillon, EL LÍDER DE LA PRIMERA CRUZADA, fue también... ¡Fundador del Priorato de Sión!

Es decir que las Cruzadas tenían por objetivo erradicar la historia secreta de Cristo, pero el jefe de la Primera Cruzada resulta ser fundador de la hermandad encargada de proteger ese "secreto"... (!!!)



¿Más contradicciones?, sí hay otra, más sutil pero detectable, si se analizan con cuidado las teorías del CDV.
Entre sus págs. 315 y 316, Brown afirma que "Un hijo suyo (de Jesucristo) habría minado cualquier idea de divinidad asociada a él, y por lo tanto, habría sido el fin de la Iglesia Cristiana". Brown se refiere, obviamente, a un hijo que -en su novela- tuvo Cristo con María Magdalena.
Solamente tengamos en mente esta regla de Brown: Hijo carnal=Menoscabo de divinidad. Pero ahora pasemos a las páginas 317 y 319. En la primera encontramos lo siguiente:

"El Priorato de Sión, en nuestros días, sigue venerando todavía a María Magdalena como diosa, como Santo Grial, como rosa y como Madre Divina", y posteriormente "La búsqueda del Grial es literalmente el intento de arrodillarse ante los huesos de María Magdalena. Un viaje para orar a los pies de la descastada, de la divinidad femenina perdida".

¿Cómo entiende el autor que el tener un hijo "menoscababa" la Divinidad de Jesús, PERO NO la de María Magdalena??? Mientras que tener un hijo minaba la divinidad asociada con Cristo, por lo visto "no mina" la divinidad asociada a María Magdalena....
Dan Brown, intentando promover el feminismo radical, consigue hacer el ridículo...


Realmente no es necesario añadir mucho más: No hay Bibliografía, no hay Documentación, no hay pruebas de lo que el autor afirma repetidamente sobre la tal "historia secreta", y la única conclusión que cabe de esto es que su libro, El Código Da Vinci, es ficción y no realidad.



*La Mujer en la Iglesia Católica


Esto hay que añadirlo como complemento, y me parece que complemento necesario. En el CDV se quiere manejar la situación de que la Mujer, a lo largo de la Historia de la Iglesia, ha sido relegada, olvidada, despreciada, humillada... algo que no es del todo cierto.

Es verdad que a la mujer se le excluye del sacerdocio consagrado, es verdad que hay cierto machismo en algunos sectores de la Iglesia, y hasta tiempos modernos la mujer ha tenido acceso a participar más activamente en la vida interna de la Iglesia.
Sin embargo, en la Iglesia, desde los primeros siglos, se conservó y se manifestó una profunda devoción por la Virgen María, el culto católico mariano es muy profundo y muy fuerte hasta hoy día, y eso ha sido motivo de críticas protestantes, que escandalosamente creen ver "idolatría" en la devoción mariana.
Ciertamente que la Iglesia no considera "diosa" a María, pero sí le da el título de MADRE DE DIOS, un título excelso, y se le propone como modelo para todo cristiano, y esto ha sido así desde la Edad Antigua hasta hoy, de manera que la Iglesia reconoce la importancia y el valor de la mujer, que adquieren su más clara expresión con la Santísima Virgen María.

Hay también santas destacadas, entre ellas santas mártires de la Antigüedad, como Santa Inés y Santa Cecilia. En la Edad Media resultan destacables las figuras de Santa Adelaida de Borgoña, Santa Clotilde, Santa Genoveva, y de manera especial Santa Juana de Arco, heroína francesa al final de la Guerra de los Cien Años: esta figura (histórica) de una mujer que salvó a Francia de la conquista inglesa, llenó de entusiasmo al pueblo francés, profundamente católico.

Añádase a ello las Apariciones Marianas de Guadalupe, Lourdes y Fátima (en esta última es notable que sólo las niñas Lucía y Jacinta escuchaban a la Celestial Señora, mientras que Francisco no). Sólo la Guadalupana se apareció a un hombre (el indio Juan Diego), mientras que en Lourdes fue una mujer la vidente, Santa Bernardita Soubirous.

Así como hay doctores de la Iglesia, también hay DOCTORAS, como Santa Teresa de Jesús, Santa Teresita de Lisieux y Santa Catalina de Siena.
En la historia más contemporánea de la Iglesia, se recuerda especialmente a una santa mujer, cuyo único "competidor" varón en fama es el fallecido Juan Pablo II. Esa mujer es la Beata Teresa de Calcuta, cuya persona y cuya magna obra de caridad ha sido elogiadísima por la Iglesia.

Con estos cuantos botones de muestra, desmentimos la teoría danbrowniesca de una Iglesia Católica "anti-mujer".





-Sea para Gloria de Dios-