DIOS TRINO EN PERSONAS (Dogmas)
1.-En Dios hay tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; y cada una de ellas posee la esencia divina que es numéricamente la misma.. [DEF]
2.-En Dios hay dos procesiones divinas inmanentes. [DEF]
3.-El sujeto de las procesiones divinas inmanentes (en sentido activo y pasivo), son las personas divinas, no la naturaleza divina. [DEF]
4.- La segunda persona divina procede la primera por generación y guarda con ella la relación de Hijo a Padre. [DEF]
5.-El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, como de un solo principio y por medio de una única espiración. [DEF]
6.-El Espíritu Santo no procede por generación. [DEF]
7.-Las relaciones en Dios se identifican realmente con la esencia divina. [DEF]
8.-En Dios todo es uno, mientras no exista oposición relativa. [DEF]
9.-Las tres divinas personas in-existen entre sí o están la una en las otras (pericóresis trinitaria). [DEF]
10.-Todas las operaciones de Dios ad extra son comunes a las tres divinas personas. [DEF]
DEFINICIONES Y BASES:
[1]
La más antigua fórmula magisterial de fe en
la Trinidad es el símbolo apostólico, que es
su forma romana sirvió desde el siglo II para la enseñanza de
los catecúmenos, y como profesión de fe en la administración
del Bautismo, este símbolo está construido sobre la fórmula
bautismal de Mateo 28, 29; Dz 1-12.
El símbolo niceno puso de manifiesto la divinidad del
Hijo y su consustancialidad con el Padre; Dz 54.
El símbolo Quicumque, tiene una forma estructurada de
la doctrina trinitaria de la Iglesia, en contra del sabelianismo y el triteísmo.
La formulación más perfecta de la doctrina trinitaria en la época
patrística la constituye el símbolo del Concilio XI de
Toledo (675), compuesto de textos de Padres de la Iglesia; Dz
275-281.
El Concilio IV de Letrán condenó el error triteísta
de Joaquín de Fiore (Dz 428), y el Concilio
de Florencia, que en el Decretum pro Iacobitis, presentó
un compendio sobre la Trinidad. En su bula Auctorem fidei, el Papa
Pío VI declara como acertada expresión referente a la
Trinidad: “Deus unus in tribus personis discinctis”; Dz
1596.
Génesis 1:26, Éxodo 3:2-14, Lucas
1:35, Mateo 3:16, Juan 1:32, etc.
San Clemente Romano a los Corintios (46, 6); San Ignacio de Antioquia (Magn
13, 1; Eph 9, 1); San Justino (Apol. 1, 13); Atenágoras
(Suppl.10); Tertuliano (Adv. Prax.).
[2]
Los símbolos de Fe nos hablan de dos
procesiones inmanentes en Dios: la generación del Hijo y la procesión
del Espíritu Santo; cf Dz 86.
Juan 8:42, , Juan 15:26.
[3]
El Concilio IV de Letrán defendió
la doctrina de Pedro Lombardo contra los ataques del abad Joaquín
de Fiore, declarando “Illa res (sc. substantia divina), non est generans
neque genita nec procedens, sed est Pater, qui generat, et Filius, qui gignitur,
et Spiritus Sanctus, qui procedit”; Dz 432.
La Sagrada Escritura aplica sólo a las
personas los verbos engendrar y proceder.
[4]
El símbolo Quicumque confiesa: “Filius
a Patre solo est, non factus, nec creatus, sed genitus”, Dz
39; cf el símbolo niceno (Dz 54).
Juan 5:18, Romanos 8:32, Juan 4:9, Mateo 3:17,
Romanos 8:29, Salmo 2:7, Hebreos 1:5.
[5]
El segundo Concilio Universal de Lyon (1274),
declaró contra el sínodo constantinopolitano ortodoxo: “Fideli
ac devota professione fatemur, quod Spiritus Sanctus aeternaliter ex Patre et
Filio, non tanquam ex duobus principiis, sed tanquam ex uno principio, non duabus
spirationibus, sed unica spiratione procedit”; Dz 460,
fc. El símbolo del Concilio Toledano del año
447 (Dz 19), el símbolo Quicumque (Dz 39),
el símbolo del Concilio XI de Toledo en el año
675 (Dz 277), el Caput firmiter del Concilio
IV de Letrán (Dz 428) y el Decretum pro Graecis e igualmente
el Decretum pro Iacobitis del concilio unionista de Florencia
(Dz 691, 703). La primera vez que el aditamento “et Filio”
aparece introducido en el símbolo niceno-constantinopolitano
es en el Concilio III de Toledo del año 589
Mateo 10:20, Gálatas 4:6, Hechos 16:7,
Romanos 8:9, Filipenses 1:19, Juan 15:26.
Tertuliano (Adv.Prax.4), San Hilario (De Trin.XII, 56), San
Ambrosio (De Spiritu Sancto 1, 120), San Agustín (In Ioan
.tr.99,6; De Trin.XV,27,48).
[6]
El símbolo Quicumque confiesa, refiriéndose
al Espíritu Santo: “nec genitus, sed procedens”;
Dz 39; cf Dz 277, 303.
La Escritura y la Tradición sólo
hablan de un Hijo Unigénito, y la Tradición ya negó explícitamente
que el Espíritu Santo proceda por generación: San Atanasio (Ep.
Ad Serap 1, 16), San Agustín, C. Maxim II 14, 1.
[7] El símbolo de Reims (1148), declaró contra Gilberto de Poitiers, que en Dios no hay realidades, bien sean relaciones o propiedades o singularidades o unidades o lo que fuere, que existan desde la eternidad y no sean idénticas con Dios (“quae non sint Deus”); Dz 391. La proposición positiva es: “Quidquid in Deo est, Deus est”. El Concilio unionista de Florencia declaró “In Deo omnia sunt unum, ubi non obviat relationes oppositio”; Dz 703.
[8] El llamado principio fundamental trinitario, formulado primero por San Anselmo de Cantorbery (De processione Spiritus S.2) y confirmado después solemnemente por el Concilio de Florencia en el Decretum pro Iacobitis (1441): “In Deo omnia sunt unum, ubi non obviat relationis oppositio” (Dz 703).
[9]
El Concilio de Florencia, en el Decretum
pro Iacobitis enseñaba con San Fulgencio (De
fide ad Petrum 1, 4): “Propter hanc unitatem Pater est totus
in Filio, totus in Spiritu Sancto; Filius totus est in Patre, totus in Spiritu
Sancto; Spiritus Sanctus totus est in Patre, totus in Filio”; Dz
704.
Juan 10:30; 10:38, Juan 14:9ss, 1Corintios 2,
10ss.
San Juan Damasceno (De fide orth. 1 8;I 14;III 5).
[10]
El Concilio IV de Letrán (1215), enseña
en el capítulo Firmiter que las tres divinas personas constituyen
un único principio de todas las cosas (“unum universorum principium”;
Dz 428). El Concilio de Florencia declara
en el Decretum pro Iacobitis (1441): “Pater et Filius et
Spiritus Sanctus non tria principia creaturae, sed unum principium”,
Dz 704, cf. Dz 254, 281, 284.
Juan 5:19, Juan 14:10
San Agustín (De Trin. 1 4, 7; Sermo 213, 6, 6).
Extraído del: Manual de Teología Dogmática, de Ludwig Ott.
Copista: Jesús Hernández.
"SEA PARA GLORIA DE DIOS"