La elección del Papa Benedicto XVI
mis sentimientos, comentarios y respuestas a críticos

por Jesús Hernández





El 19 de Abril de 2005, la chimenea de la Capilla Sixtina despidió humo blanco, señal de que se había elegido al nuevo Sumo Pontífice; de inmediato, la inmensa multitud de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro fijaron su atención en la fumata, cuyo mensaje fue confirmado por el repicar de las campanas de la Basílica.

Poco después, el cardenal protodiácono chileno, Jorge Arturo Medina Estévez, anunciaba al mundo... ¡Habemus Papam!

Instantes más tarde, salía al balcón del recinto Vaticano el nuevo Papa, el cardenal electo Joseph Ratzinger, quien escogió el nombre de Benedicto XVI para su pontificado.

Yo nací en 1984, ya en el pontificado de S.S. Juan Pablo II, de manera que el Cónclave de 2005, el PRIMER CÓNCLAVE DEL SIGLO Y DEL MILENIO, fue para mí todo un acontecimiento. Siempre había sido para mí motivo de curiosidad el Cónclave, habiendo leído reseñas de los cónclaves en los que se eligieron Papas a Pío XII, Juan XXIII y Juan Pablo II. Quería yo ver el humo que salía de la Capilla Sixtina, y escuchar el reconfortante anuncio, ¡Habemus Papam!



La noticia que estremeció al mundo... ¡El Papa ha muerto...!


El 2 de Abril de 2005 se dio la noticia de que el Papa Juan Pablo II, peregrino infatigable, ejemplo de devoción a Cristo y a María, había muerto...

Yo escuché la noticia a escasas horas del deceso de este Pontífice, y de inmediato sentí un dolor profundo... el Papa Juan Pablo II conquistó a México con su cariño y con su amor paternal.
Juan Pablo II visitó México en 5 ocasiones, ganándose el amor ardiente y hasta ruidoso del pueblo mexicano, que formaba vallas humanas para verlo pasar por las calles. Yo ya había pensado, conciente del papel del Papa y de mi papel como católico laico, ¡Qué gran Papa tenemos, bien supo Dios elegirlo!

La cuarta visita de Juan Pablo II a México, se verificó en 1999, donde ofició una Misa en el autódromo de los Hermanos Rodríguez, y al día siguiente tuvo un encuentro con dos generaciones en el inmenso Estadio Azteca, el estadio más famoso y sonado de México: yo fui al Estadio Azteca, junto con aproximadamente 100 mil personas, para ver al Papa.

En 1999 yo iba en la escuela secundaria, y en realidad, poco o nada me preocupaba por mis deberes como católico... rara vez iba a Misa, la Confesión era para mí casi extraña, sólo pensaba en TONTERÍAS DE CHICO DE SECUNDARIA... como bien me doy cuenta ahora. Era yo fanático de las caricaturas japonesas, y ni por asomo me hubiera imaginado que algún día tendría una Página Web sobre la Fe Cristiana.

Sin embargo, por mera curiosidad, dos de mis hermanos y yo (yo soy el mayor), le pedimos a mi papá que nos llevara a ver al Papa. Y dicho y hecho, el día anterior al encuentro del Papa con las dos generaciones, nos fuimos temprano en la madrugada hacia la ciudad de México, visitamos a mi abuelo materno (que en Paz descanse), y nos fuimos al estadio Azteca.

Fue la única vez que pude ver -aunque a mucha distancia- en vivo, al Papa Juan Pablo II, y salí del estadio francamente impresionado por las palabras del Papa, por el estruendo de las aclamaciones de la multitud, que hacían vibrar el estadio, y finalmente, nos retiramos...


Pese a ello, mi impresión duró muy poco tiempo, y rápidamente volví a mis infantiles aficiones, con las que iba a durar casi 4 años más.
Después de recibir el sacramento de la Confirmación -en el año 2002-, y después del fallecimiento de mi abuelita paterna, poco a poco fui regresando a la Iglesia, y nuevamente seguí con la mirada los pasos de Juan Pablo II por todo el mundo, atento a su mensaje y a su gran obra evangelizadora.

Por esto, la noticia de que Juan Pablo II había muerto, me hizo el efecto que es de suponer, añadiendo a ello la conciencia de que Juan Pablo II era un personaje histórico, de cuya vida -parte al menos- me había tocado ser testigo.
En señal de luto, muchos sitios web católicos suspendieron actividades, pero yo al contrario, justamente por los días en que falleció el Papa, estaba yo abriendo este sitio web, y trabajaba a marchas forzadas para actualizarlo, corregir errores, reorganizar mis archivos y hacer funcionar los links.

Pero para expresar mi duelo, reduje considerablemente mi actividad de correo electrónico, e hice constar que este sitio web subía a la Red para Gloria de Dios, en la situación de SEDE VACANTE.

En medio del dolor que significaba la pérdida de este Magno Pontífice, estaba también la esperanza y la Fe en Dios... pues el Cónclave, para elegir a su sucesor, estaba próximo a comenzar.



Los cardenales se reunían para el Cónclave


En los días previos al Cónclave, hubo muchas especulaciones en los medios profanos sobre QUIÉN sería el sucesor de Juan Pablo II. A Joseph Ratzinger ya muchos lo señalaban como un óptimo candidato al trono de San Pedro.
Mi padre no compartía dicha visión, pensando que precisamente por que Ratzinger parecía ser el próximo Papa, el Cónclave daría LA SORPRESA, como ya había ocurrido en ocasiones anteriores... sin embargo, Joseph Ratzinger fue efectivamente elegido Papa.

Por primera vez en su existencia, la Página Web del Vaticano marcaba "Sede Vacante", e incluso el día que murió el Papa, todos los vínculos relativos a Juan Pablo II estaban inactivos.
Esos días me dediqué a reunir y coleccionar fotografías sobre Juan Pablo II, sobre la Guardia Suiza y hasta sobre la Basílica de San Pedro. Durante la semana siguiente al fallecimiento de Juan Pablo II, llegaban las noticias de que en Roma, miles y miles de peregrinos iban a dar el último adiós al Papa.

En Internet, los cibernautas católicos intercambiábamos mensajes deseándonos un fructífero periodo de Sede Vacante, añadiendo nuestras oraciones porque el Espíritu Santo iluminara y guiara a los cardenales que elegirían al sucesor de Juan Pablo II.

Poco antes de que iniciara el Cónclave, me topé en Internet con un artículo de un protestante anticatólico, quien acusaba a la Iglesia y al Cónclave, de "ocultar intrigas y conspiraciones en la Capilla Sixtina", para que el mundo no se enterara de sus maquinaciones.
Y el 18 de abril, tras la primera fumata negra, me dí a la tarea de responder ese artículo (El artículo y su respuesta se encuentran aquí), teniendo pues presente, con Papa o si él, seguir defendiendo la Fe y a la Iglesia, tan reiteradamente atacadas por este señor.



¡Habemus Papam! Benedictus XVI


Era la primera vez en mi vida que escuchaba yo estas palabras (pronunciadas tras el Cónclave), que anunciaban al mundo y a los cristianos que ya tenían PAPA, que ya hay Vicario de Cristo, sucesor de San Pedro y de Juan Pablo II.

El martes 19 de abril de 2005, aproximadamente a las 11:30 A.M. (hora del centro de México), estaba yo tomando clases, en el Instituto Tecnológico de Puebla.
Ya desde la mañana, al salir de mi casa, presentía que quizá iba a ser necesario entrar a Internet desde mi escuela, pues mientras yo estaba allá, podría ser electo el nuevo Papa.

En medio de la clase, empecé a escuchar repiques de campanas -al principio de una sola iglesia, más tarde de otras-, y al primer momento pensé que llamaban a Misa, pero el repique era jubiloso, en nada parecido al tañido solemne que anuncia Misa, y sobre todo, se escuchaba por todas partes alrededor de la Universidad.
¡Caray! -pensé, ¿Se habrá elegido ya nuevo Papa?... era la única explicación que se me ocurría para tantos y tan alegres repiques. Le comenté a un compañero el asunto, y me respondió -¿Cómo crees? El cónclave todavía va a durar unos días..-.

Al terminar la clase salí casi corriendo al primer Café Internet que ví, y sentándome precipitadamente, empecé a consultar las distintas páginas de noticias y portales católicos, observando con feliz sorpresa que los titulares anunciaban "Fumata Blanca, ya hay nuevo Papa" ;y mientras en Internet se actualizaba la información, la Televisión Mexicana ya anunciaba por sus canales informativos la elección del Papa, el nombre de Joseph Ratzinger y por último el nombre de Benedicto XVI.

Como se imaginarán, la cosa estaba "que ardía". De inmediato diseñé un rudimentario pero suficiente titular de imagen, donde anunciaba la Buena Noticia, y subí la imagen a mi sitio, anunciando desde su página principal... ¡HABEMUS PAPAM...!

Por la tarde, en mi casa, ví con más calma las noticias que transmitían mayores detalles; la primera bendición de Su Santidad Benedicto XVI como Papa, sus palabras -que inició haciendo memoria de Juan Pablo II-, y las reacciones en la catedral de la ciudad de México, y en la catedral de Puebla.

Se sentía el desbordante entusiasmo del mundo católico, que celebraba el fin de su temporal orfandad espiritual, mientras esperábamos un nuevo Pastor y Maestro de la Fe, sucesor de San Pedro al frente de la Iglesia.

Sensacionalismo: También quiero señalar un detalle curioso. En la misma Universidad, hablé con un compañero que ha dicho que quiere dejar el catolicismo y hacerse protestante, y le comenté que ya había nuevo Papa. Lo primero que me respondió, antes que nada, fue lo siguiente: ¿A poco ya hay nuevo Papa? y... ¿Es güero, o negro?
La pregunta me resultó bastante extraña, pero respondí -Es alemán, indoeuropeo, de raza blanca, ¿Por qué me preguntas esto?. Me respondió que "algunas profecías señalaban que se elegiría Papa a un hombre de color, de piel negra, y que con ese Papa llegarían el Anticristo y el fin del mundo"...(!!!)
No me reí, sin embargo, y le pregunté que si tales profecías eran de Nostradamus (el clásico "adivino" del esoterismo), me dijo que no, que la profecía era bíblica pero que venía en clave, no en un versículo específico.

Otro compañero me comentó lo mismo, que él había oído de esa profecía de un Papa negro, y que él sí creía en esas profecías.
Pues bien, sin ánimo de ofender a estos compañeros, creo que tales profecías no son sino simples inventos de gente que necesitaba ganar fama o por lo menos darse a notar, y este tipo de profecías -no reveladas en la Escritura-, pero queriendo ser del mismo estilo, son para mí totalmente FALSAS.
Otra cosa muy diferente son las profecías, visiones y premoniciones privadas, que muchos santos católicos han manifestado, y que -en buena fe-, no se publican a modo de "PROFECÍAS SOBRE EL FIN DEL MUNDO", que acaban siendo best-sellers sensacionalistas.



¿Qué sabía yo sobre Joseph Ratzinger, al momento de su elección?


Pues... no mucho. La primera vez que me informé sobre Joseph Ratzinger, fue en un foro protestante, donde un interlocutor (bastante anticatólico), me dijo que "la Inquisición seguía matando gente", y que ahora se llamaba Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal Joseph Ratzinger.

Conforme seguía yo las actividades de Juan Pablo II, también escuchaba más opiniones sobre Ratzinger y llegue a leer un poco de las reflexiones de Ratzinger sobre el Viernes Santo.

La opinión en general, es que Joseph Ratzinger es un prelado altamente conservador, intransigente como la Iglesia misma en asuntos tocantes a aborto, eutanasia, matrimonios entre homosexuales, clonación, etc.
S.S. Benedicto XVI ha demostrado ser firme opositor del liberalismo cultural, del agnosticismo, la New Age y lo que algunos llaman "progresismo"... en una época en la que muchos quieren que SEA NORMAL matar a los bebés que están gestándose en el cuerpo de sus madres, tolerar y [casi aplaudir] el matrimonio entre personas del mismo sexo, fomentar el libertinaje sexual en un marco "librepensante", el cual es altamente facilitado con la tolerancia del aborto y los anticonceptivos, y, en fin, una serie de puntos que conllevan un desprecio y un apartamiento de valores como la Castidad, la Responsabilidad, la Generosidad, el Amor y Respeto por la Vida Humana, etc.

El Papa recientemente elegido va a ser -para gloria del catolicismo-, enemigo de todo este tipo de movimientos anticristianos y antivalores que se dicen a sí mismos "progresistas", como en su momento se dijeron "progresistas y democráticos" los agitadores del Comunismo cuando éste todavía tenía simpatizantes.

El Papa Benedicto XVI es -creo que puedo asegurarlo- uno de los mejores y más eruditos Teólogos de la Iglesia, y por lo tanto, conocedor de la Fe y de todos los detalles que giran alrededor de la misma. Además, es un hombre acostumbrado a trabajar intensamente, por lo que es de esperarse que su pontificado no sea nada ocioso, sino que -muy al contrario- Benedicto XVI va a continuar con digna altura la labranza que inició en el terreno espiritual Juan Pablo II.
Hoy en día abundan las sectas pseudo-cristianas, la New Age, el agnosticismo manifestado en libelos como El Código Da Vinci, abundan grupos de "Meditación, Mística, Profundización Mental, Energía de la Tierra", el esoterismo manifestado en muchas formas, en fetiches, juegos como la ouija, lectura de manos, de cartas, etc. En México, ahora se ha puesto de moda La Santa Muerte, otra pieza esotérica y con tintes satánicos.

En fin, en fin, el Papa Benedicto XVI tiene mucho quehacer, y conociendo su celo apostólico y su labor junto a Juan Pablo II, no dudamos que seguirá el camino de evangelización y de misión católica que su antecesor inició.



Críticas y Contracríticas sobre S.S. Benedicto XVI


Me interesaría añadir, como tributo al nuevo Papa, algunos datos de interés inmediato. El mismo día de la elección papal, pude ver en los diarios vespertinos de Puebla las primeras notas informativas al respecto.

Al día siguiente, 20 de abril, conseguí varios periódicos para guardarlos, sobre la elección del Santo Padre.
Alrededor del nuevo Papa giran teorías, comentarios, felicitaciones, críticas y especulaciones. Y por lo tanto, me gustaría exponer y comentar algunas notas periodísticas que leí, y que compartiré con los gentiles lectores:

El Diario La Crónica de Hoy: En su número 3147, con fecha de 20 de Abril de 2005, el comentarista Pablo Hiriart escribe una serie de anotaciones y opiniones acerca del Papa Benedicto XVI -y más aún- de la multitud que lo aclamó en la Plaza de San Pedro. Escribe Hiriart:

"Para muchos su elección es el triunfo del Evangelio del No: No a la renovación de la Iglesia"


Aquí cabe señalar lo ambiguo de la palabra "renovación", dentro del enunciado. ¿A qué "renovación" se opone Ratzinger?... esto lo señalo porque para muchos, "renovarse" significa aceptar una serie de ideologías y actos individuales, que sinceramente no cuadran con el espíritu y la fe cristiana.

"No a que el Papa ejerza su influencia moral para que los países ricos destinen recursos al desarrollo de las naciones pobres"


Aquí sinceramente difiero con el autor de la nota. Benedicto XVI nunca se ha mostrado contrario a que los ricos ayuden a los pobres... y desconozco algún documento o entrevista o declaración pública de Joseph Ratzinger, en la que declare estar en contra de ésto.



"No a la reconciliación de la Iglesia con la ciencia"


La Iglesia no necesita reconciliarse con la Ciencia. Sólo se reconcilian quienes están "peleados", y la Iglesia dista mucho de estar peleada con la Ciencia.
Dentro de la misma Iglesia han habido destacados científicos, por ejemplo el monje Gregorio Mendel, uno de los más importantes investigadores en el campo de la Genética, o bien Alexis Carrel, Premio Nobel de Medicina de 1912, Louis Pasteur, descubridor del mecanismo de la inmunidad microbiológica -base para elaborar las vacunas-.
La Iglesia acepta plenamente la investigación astronómica sobre galaxias lejanas, planetas del sistema solar; incluso acepta -con la misma incerteza de los propios científicos- el hecho posible y probable de la Evolución Biológica. La Iglesia acepta los nuevos descubrimientos en el campo de la Medicina, o las bases de conocimientos Físicos y Químicos que permiten desarrollar naves espaciales, aparatos de comunicación, medios de trabajo tan básicos -ahora- como son las Computadoras Personales. El propio Vaticano tiene su página web. Se acepta sin ninguna mueca de malestar el desarrollo de materiales nuevos para la industria, como son los superconductores, los superplásticos, todos ellos basados en la Ciencia Química y Mecánica. Y así podríamos seguir...

No entiendo, por lo tanto, el POR QUÉ de esta aseveración tan peregrina, pues la Iglesia -como dije- no puede reconciliarse con algo -la Ciencia en éste caso- con quien no tiene antagonismo.



"En el Cónclave anterior, cuando los cardenales italianos Siri y Benelli se disputaban la delantera para suceder a Juan Pablo I, el cardenal austriaco Franz Köening y el alemán Joseph Ratzinger operaron esa división de los prelados italianos para que el ganador fuera Wojtyla""


Esta noticia sí que es interesante: El autor nos tiene que decir cómo se enteró de dicha división y dicha "operación", puesto que el Cónclave de 1978 fue tan rigurosamente cerrado al público como el de 2005.
¿Cómo lo sabe? No lo sabemos; don Pablo Hiriart no cita sus fuentes. Especialmente me gustaría señalar un poco de inconsistencia en el asunto. Si Ratzinger hubiera podido "operar" el Cónclave de 1978, ¿Por qué lo hizo a favor de Karol Wojtyla y no en favor propio, para ser él el sucesor de Juan Pablo I?

Esta noticia -tan amarillista- se habrá de tener por dudosa mientras no haya fuentes probatorias en su favor.



"Hay que ver si lo que necesita la Iglesia es más cerrazón y no más apertura"


Habría que preguntarnos si "cerrazón", es la palabra correcta para expresar la posición de la Iglesia, y por supuesto del nuevo Pontífice.
La Iglesia es FIRME, no "CERRADA". Y el primer paso para obtener credibilidad es tener convicciones firmes. Poco de fiar sería la Iglesia si aceptara con toda tranquilidad cuanta ocurrencia rara o anticristiana, con la máscara de "moderna", apareciera en el mundo.

La Iglesia posterior al Concilio Vaticano II es mucho más abierta que la posterior al Concilio de Trento: Ahora se tiene mayor respeto y acercamiento con otras religiones, reconociendo algo muy sencillo: Que el buscar acercarse a Dios es lo mejor que puede hacer el ser humano, aunque lo busque en una religión distinta a la católica.
También el Concilio Vaticano II dio muestras de apertura al aceptar decir la Misa en lengua vernácula, en vez del latín tradicional. No creo que pueda decirse que la Iglesia sea "cerrada", y menos después de ese importante Concilio iniciado por S.S. Juan XXIII.



"Pura felicidad era la que expresaba la grey católica reunida en San Pedro. Una muchedumbre de europeos que sin embargo, se ve a la primera que planifican su familia, que practican libremente su sexualidad, que respetan a los homosexuales, que respetan otras expresiones espirituales como el budismo"


Nótese el "fuerte" argumento de Hiriart. Aparte de hacer hipótesis sobre el nuevo Papa, de decirnos "lo que ocurrió en el anterior cónclave", nos encontramos con que también sabe lo que hacen en su vida privada las personas que aclamaron al Papa, conociendo -por algún tipo de telepatía-, los respetos y vida sexual de la multitud reunida en la Plaza de San Pedro.
Y ni siquiera necesitó que un católico -de los miles que había-, le dijera tales cosas. ¡Oh, no!, Hiriart "ve a la primera" que así son estas personas, presumiendo -diría yo-, de una notable perspicacia psicológica (como para captar a simple vista las actividades sexuales y los respetos de una multitud multitudinaria), o quizá dándonos lo que es una simple opinión, sin fundamentos.

Y diré sobre el último punto: Respetar al budismo no tiene nada de malo. El Papa Juan Pablo II respetaba al budismo -sin aceptarlo como verdadero-, y la teología del Vaticano II, en la que Ratzinger está notablemente instruido, tiende a respetar a las otras religiones -excepto probablemente al satanismo-, con lo que un católico ABIERTO como la Iglesia, no hace nada contrario al pensamiento de Benedicto XVI, si respeta al budismo.



"Esos fieles que el nuevo Papa considera infieles, son los que mayoritariamente lo aclaman"


Yo necesitaría, para estar seguro de esto, que S.S. Benedicto XVI efectivamente considerara infieles -en este caso-, a quienes respetan a los homosexuales y al budismo. A los homosexuales yo mismo los respeto, porque son seres humanos. Lo que no respeto ni comparto, son las ideas de muchos grupos pro-homosexuales que se dicen a sí mismos progresistas, que quisieran que la Iglesia Católica aceptara los matrimonios entre personas del mismo sexo.

La Iglesia acepta a los homosexuales, y ser homosexual no impide ser cristiano ni ser católico. Pero un homosexual fiel católico no puede tener relaciones homosexuales, porque la Iglesia las desaprueba, y si lo hace, no deja de ser católico, pero sí deja de ser FIEL católico.



"Habrá que ver si la Iglesia aguanta. La que se veía en la Plaza de San Pedro parecía dispuesta a todo. "Be-ne-dic-to-Be-ne-dic-to", coreaba cuando Ratzinger impartió la bendición urbi et orbe. La multitud, definitivamente, se le había entregado sin necesidad de oírlo."


Y creo que esto es lo que más le duele al sr. Hiriart. Que los católicos reciban al Papa CON ALEGRÍA Y TOTAL ENTUSIASMO, sin importar quién sea, de qué país viene, sin que importen leyendas negras en torno a su figura o polémicas "intelectuales" en su contra.
Resultaba impresionante ver por la televisión como en todas partes, en ambos Continentes, los fieles católicos explotaban en radiante júbilo ante la elección del Papa; sinceramente la emoción del momento se sentía en el ambiente.

Mucho se había especulado acerca de la elección de un Papa latinoamericano -mexicano incluso-, pero el hecho de que el Papa resultara europeo no disminuyó ni un ápice la alegría de los latinos, ¡Habemus Papam!, y eso es lo que nos importa, sea alemán, estadounidense, australiano, hawaiano, coreano, israelí, centroafricano, islandés, ruso, egipcio, etc., etc., que sea negro, rubio, asiático, semita, mulato, no importa, ¡Es el Papa, Vicario de Cristo, y así lo queremos y lo recibimos!





En el mismo número de La Crónica de Hoy, leí una columna digna de ser contestada, titulada Humo Blanco, Augurios Negros, por el sr. Raúl Trejo Delarbre.

Comparto con los lectores las afirmaciones del sr. Trejo, y mis comentarios al respecto:

"Esa dependencia de la jerarquía (la Congregación para la Doctrina de la Fe), representa las tendencias más atrasadas de una iglesia empeñada en ser reconocida como tradicionalista."


Lo primero que hago notar es que Trejo no dice Iglesia, sino iglesia, como queriendo significar, con el uso de la inicial minúscula, el no reconocer a la Iglesia como una Organización Legítima, o por lo menos no de su agrado.

En segundo lugar, Trejo se refiere a las "tendencias más atrasadas" de la Iglesia. Enterándonos de lo que en su opinión es "ser atrasado", podremos ver cómo es la Iglesia en esos puntos.

"La censura como costumbre, la intolerancia como método y la imposición dogmática en contra de la razón y la deliberación, han sido históricamente definiciones centrales de la Congregación que Ratzinger no tuvo interés alguno en modificar. Se trata del "Santo Oficio", que tantas persecuciones desató, en distintas épocas, con el pretexto de reivindicar la fe"




Notarán los lectores que he subrayado algunas palabras del sr. Trejo en este párrafo.
Pues bien, comentaré una por una. Primero Trejo acusa a la Iglesia de tener un método de intolerancia, ejercido a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe. ¿Qué es lo que no se tolera?, preguntaremos al autor. Efectivamente, la Iglesia es intolerante con las tarugadas, y eso es más digno de aplauso y admiración que de censura. La Iglesia efectivamente no tolera cosas definitivamente antirreligiosas o anticristianas.
¿Acaso la Iglesia tendría que tolerar cualquier tontería, para no pasar por "intolerante"?
¿Tenemos que tolerar -abierta y hasta públicamente- cosas que nuestra conciencia y nuestra fe rechazan?

Si el sr. Trejo espera esto, pues va a quedar decepcionado...

Añade Trejo que las actividades de dicha Congregación van "contra la razón". ¿A qué posturas se refiere este señor?. Lo destaco porque la Congregación -y mucho más Ratzinger cuando la dirigía-, se compone de personas versadas en Lógica, Filosofía y Teología.
La Lógica es la clave del pensamiento ordenado, del obrar precisamente con la razón y utilizándola, por lo que encuentro un tanto aventurada -y escasa de pruebas-, la afirmación de que dicha Congregación "actúa contra la razón"... a menos claro, que dicha "razón" sea personal del sr. Trejo.

Finalmente, el párrafo remata tachando a la Iglesia de "desatar persecuciones con el pretexto de reivindicar la fe". Pues bien, las persecuciones -las últimas en la época post-tridentina, no eran con ningún PRETEXTO, sino con una convicción firme y de buena fe, de que efectivamente la FE tenía que ser reivindicada.
Y ésta defensa que presento no es gratuita: la hago basándome en la mentalidad religiosa de los católicos del siglo XVI (que fue precisamente el siglo del Concilio de Trento). En especial, me referiré a los conquistadores españoles de México, quienes -no lo niego-, destruyeron buena parte de la cultura indígena, códices, esculturas, templos, diciendo que lo hacían para acabar con la idolatría.
Donde muchos ven pretextos, las investigaciones arrojan SINCERIDAD. El deseo de evangelizar era verdadero, y no era ningún pretexto, como lo demuestran actitudes llevadas a cabo por Hernán Cortés en Cempoala, donde los españoles se detuvieron, en su viaje a Tenochtitlán, para enseñar a los indígenas a hacer arreglos florales y a elaborar velas de cera, cosa que no hubiera hecho quien andaba con "pretextos".

"Amenazas y censuras, así como excomuniones, expulsiones y persecuciones, han sido recursos empleados por ese personaje-adverso, además, al diálogo con otras iglesias cristianas-"


Todo esto se nos presenta sin una sola referencia:
Concretamente...
-¿A quién AMENAZÓ Ratzinger, y DE QUÉ lo amenazó?

-Censuras, si eso es un "recurso", también las hace el sr. Trejo, como es precisamente, esta columna suya...

-Excomuniones, ¿CUÁNTOS, -y ¿quiénes son?- las víctimas de Ratzinger en este punto? Añadiendo a esta cuestión el POR QUÉ fueron excomulgadas...

-Expulsiones... ¿De dónde, preguntemos?, y ¿Quiénes son dichos expulsados?

-Finalmente, ¿Ha QUIÉN (ES), ha perseguido el ahora Papa Benedicto XVI?

Sin datos más sólidos, no podemos darnos por informados, sr. Trejo...

Nota anexa: Entre los opositores a la línea conservadora de Benedicto XVI se encuentran el teólogo alemán Hans Küng y el ex-sacerdote Leonardo Boff. Küng fue deshabilitado por la Iglesia para la docencia católica -por cuestionar el dogma de la infalibilidad papal-, pero nunca fue expulsado de la Iglesia. Y Boff -defensor de la Teología de la Liberación- se encontró con que Ratzinger, y con él la Iglesia, se oponían a dicho movimiento. Fue el mismo Boff quien renunció a sus hábitos sacerdotales y quien se salió de la Iglesia.




Sin duda que organizaciones como las autollamadas Católicas por el derecho a decidir, clásico grupo pro-aborto, pro-matrimonios homosexuales, pro-libertinaje sexual, etc., lamentarán mucho la elección de Benedicto XVI, quien mantiene la ortodoxia católica en firme punto.

Yo no veo qué tiene de progresista, o de moderno, el aceptar que las madres maten a sus hijos cuando aún no han nacido, el aceptar que personas del mismo sexo "se casen", el aceptar que una persona enferma sea "terminada" por personal médico, el aceptar la clonación.
En esa línea, va a llegar el momento en que el asesinato se convierta en algo ACEPTABLE, y quien no acepte el asesinato, va ser tachado de "cerrado, conservador, antimodernista, etc.", Lo Moderno no es forzosamente bueno, y hay cosas que quieras que no, son definitivas, como es EL RESPETO A LA VIDA Y A DIOS.

Eutanasia:, Si corre por cuenta de los médicos, es ASESINATO, si el enfermo la pide, es SUICIDIO, y la Iglesia no puede aceptar ni uno ni otro. La Iglesia pide ponerse en las manos de Dios en trance de muerte, y aceptar con cristiano valor los sufrimientos, en reconocimiento a Cristo, a quien los romanos no le dieron eutanasia al momento de Crucificarlo para que muriera lentamente y con dolor.


Estos y algunos otros puntos irán surgiendo, probablemente, conforme Su Santidad Benedicto XVI inicie plenamente su labor al frente de la Iglesia Universal, emitiendo comunicados, documentos y mensajes que dejen clara su postura, y conforme vayan surgiendo cuestiones y polémicas en torno a la figura del Pontífice y a su pensamiento católico... iremos respondiendo, los críticos tendrán que tenernos paciencia con eso...


¡VIVA SU SANTIDAD EL PAPA BENEDICTO XVI!!!






Jesús Hernández
http://www.luxdomini.com
Con fecha Abril 20-2005