Roma pagana es la Gran Ramera de Apocalipsis 17
respuesta a los insultos del anticristiano Tito Martínez
por Jesús Hernández




Recientemente recibí en mi correo un mensaje de un tal Tito Martínez, quien me enviaba una curiosa colección de insultos mezclados con divagaciones y teorías anticatólicas. Tituló su pasquín como "La Gran Ramera es la Iglesia Católica. Respuesta doctrinal al papista Jesús Hernández".

Atribuyéndose a sí mismo el grado de "teólogo bíblico", Martínez pretende "demostrar" que la Iglesia Católica es la Gran Ramera mencionada en Apocalipsis 17, y para ello monta toda una maraña que vamos a desenredar poco a poco. Su artículo se localiza aquí: http://www.las21tesisdetito.com/laramera.htm

Mi artículo, al que él "respondió", se localiza en dos partes:
-¿Es la Iglesia Católica la Gran Ramera de Apocalipsis 17? parte 1
-¿Es la Iglesia Católica la Gran Ramera de Apocalipsis 17? parte 2

En primer lugar le agradezco a Martínez tomarse tiempo para leer y contestar mi artículo, aunque no lo haya entendido, y aunque responda como arriero insultando a diestra y siniestra. Total, cada quien da de lo que tiene, y Martínez, que tiene basura, da basura.
Leamos ahora lo que dice éste individuo, que dice ser "teólogo bíblico":


Lo que dice el papista es mentira, pues la gran ramera es una ciudad, y una institución, concretamente es una IGLESIA FALSA, APÓSTATA, que tiene su sede o centro de poder en la ciudad de ROMA, la ciudad de las siete colinas (Ap.17:9).



Apocalipsis 17 dice que la Gran Ramera es "la Gran Ciudad, que tiene soberanía sobre los reyes de la tierra" (Apocalipsis 17,18).
La Biblia nunca dice que la Ramera sea "una institución", esto lo inventa Martínez, como igualmente inventa lo de "Iglesia falsa, apóstata", que el Apocalipsis no menciona por ninguna parte. Desde el principio de su intento de "respuesta doctrinal", Martínez inventa cosas.


Una ramera, en sentido espiritual, es una IGLESIA FALSA, la cual pretende ser la esposa del Mesías, pero practica la idolatría, y por tanto, es infiel al Mesías. El título de "gran ramera" es falso y ridículo aplicarlo a la Roma pagana del antiguo imperio romano, o a la ciudad de Jerusalén, ya que la Roma pagana del antiguo imperio romano o la ciudad de Jerusalén JAMÁS HAN PRETENDIDO SER LA ESPOSA O IGLESIA DEL MESÍAS YAHSHUA



Una ramera, en sentido espiritual, se refiere a falsas, contagiosas y escandalosas creencias y actitudes derivadas de las mismas, y éstas aplican tanto a los paganos como a los apóstatas.
Para éste teólogo en morralla, resulta "ridículo" aplicar el término de "gran ramera" a Jerusalén. Bueno, pues está llamando RIDÍCULO al profeta Ezequiel, quien dice (cap. 16):

2Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones.
15 Pero tú te pagaste de tu belleza, te aprovechaste de tu fama para prostituirte, prodigaste tu lascivia a todo transeúnte entregándote a él.
20 que tomaste a tus hijos y a tus hijas que me habías dado a luz y se los sacrificaste como alimento. ¿Acaso no era suficiente tu prostitución,
22 Y en medio de todas tus abominaciones y tus prostituciones no te acordaste de los días de tu juventud, cuando estabas completamente desnuda, agitándote en tu sangre.
23 Y para colmo de maldad - ¡ay, ay de ti!, oráculo del Señor Yahveh -
24 te construiste un prostíbulo, te hiciste una altura en todas las plazas.
25 En la cabecera de todo camino te construiste tu altura y allí contaminaste tu hermosura, entregaste tu cuerpo a todo transeúnte y multiplicaste tus prostituciones.35 Pues bien, prostituta, escucha la palabra de Yahveh.


Y luego, ¿qué crédito puede merecer quien califica de ridiculez a lo que la misma Biblia afirma?


La ciudad de Roma ha sido durante más de 2000 años "la gran ciudad" que reina sobre los reyes de la tierra. La Roma pagana reinó sobre los reyes de la tierra en la época de los emperadores romanos, y lo sigue haciendo actualmente desde la Roma papal, ya que el poder papal tiene aun mucho dominio o influencia sobre los reyes de la tierra, basta con ver como los reyes y presidentes europeos y americanos se someten y se postran de rodillas ante el papote-bestia de turno, y como se someten a las directrices, idolatrías, hechicerías y dogmas falsos del papismo, lo cual significa que ¡la Roma papal reina o domina sobre esos reyes y presidentes!.



Conque los "presidentes europeos y americanos" están gobernados por Roma... Pues bien, Martínez, cítenos siquiera a uno, que obedezca órdenes del Papa, en cuanto al gobierno de su país. Queremos verlos haciendo fila, esperando arrodillarse ante el Papa, y someterse a "directrices" y otra serie de cosas que se le ocurren.


Los palacios vaticanos son solamente UNA PARTE DE LA CIUDAD DE ROMA, esa sede papal es una parte integral de la ciudad de Roma, o dicho en otras palabras: el Vaticano y Roma SON LO MISMO, ya que forman parte de la misma CIUDAD que tiene su sede sobre las siete colinas o montes (Ap.17:9).



Apocalipsis 17,9 dice:
Aquí es donde se requiere inteligencia, tener sabiduría. Las siete cabezas son siete colinas sobre las que se asienta la mujer. «Son también siete reyes:

No dice que la mujer forma parte de la ciudad que se asienta, completa, sobre las siete colinas. Dice que la MUJER MISMA se asienta sobre las siete colinas. Por ende, la Gran Ramera mencionada es Roma, y la Roma pagana, puesto que el ángel habla en tiempo presente, sobre la misma.

¿Pero cómo podemos pedirle a Martínez que entienda algo tan sencillo? El mismo versículo advierte que ahí se requiere tener inteligencia y sabiduría. Sin ellas, Martínez nunca va a entender...


En primer lugar he de decir al lacayo del papismo Jesús Hernández que está cometiendo una terrible y estúpida contradicción, porque él primero dice que la gran ramera era la ROMA pagana del Imperio Romano, ¡y ahora dice que la gran ramera era la ciudad de Jerusalén!, pero vamos a ver, ¡aclárese usted!, ¿es la Roma pagana, o es la ciudad de Jerusalén?, ¡la gran ramera NO PUEDEN SER LAS DOS CIUDADES AL MISMO TIEMPO



Después de ver a Martínez tachar de ridículo al profeta Ezequiel, ¿Creerá que acepto esa inepcia de que la Gran Ramera no puede figurar dos cosas distintas?

Tanto Jerusalén como Roma responden a la descripción de la Ramera, en varias de sus partes, lo que nos da la opción de que se refiera a una sola, o a las dos. ¿Dónde hay contradicción, que Martínez llama "estúpida"?




¿o es que usted enseña que la ciudad de Roma y Jerusalén son la misma ciudad?, ¿no se da cuenta usted de la contradicción ridícula que comete!



Es lo mismo que el caso anterior. Roma y Jerusalén eran grandes ciudades, Roma y Jerusalén eran grandes centros comerciales, Roma y Jerusalén eran centros de persecución contra los cristianos, Había riquezas tanto en Roma como en Jerusalén...


La cita de ese supuesto Rabbi Eliezer es totalmente apócrifa y falsa, por la sencilla razón de que "la ciudad de las siete colinas" es una expresión poética que JAMÁS ningún historiador dio a la ciudad de Jerusalén, sino a la ciudad de ROMA. Basta con tomar el buscador Google, y escribir las palabras "la ciudad de las siete colinas" y verá como se refiere a Roma.



Al señor Martínez se le escapa el detalle de que en Internet no está toda la información habida y por haber, y que mucha información no la va a encontrar en Google. Yo mismo, para mis estudios profesionales, tengo que recurrir más a libros, que a Internet.
En el supuesto de que ésto no se le dificulte, consulte libros, sr. Martínez, y no crea que con "buscar en Google" arregla todo. Sin embargo, usando su técnica, sr. Martínez, utilice las palabras "Escopus Nob Ofensa colinas" en Google, y ahí me cuenta qué le aparece.


Esa supuesta cita oscura de un tal Rabbi Eliezer es, por tanto, una total falsedad, pues la ciudad de Jerusalén jamás fue conocida como "la ciudad de las siete colinas", pero el papismo diabólico y mentiroso, como siempre, se suele agarrar a cualquier "clavo ardiendo", como es esa cita apócrifa y falsa para apoyar sus tesis mentirosas.



¿Por qué es una "cita oscura", sr. Martínez? ¿Qué acaso se le olvidó buscar en Google, como ud. puso el ejemplo?
Pues buscando en Google, encontrará que Los Capítulos de Rabbí Eliezer son un clásico de la literatura midrásica judía, lectura, análisis e interpretación del texto bíblico. Ponga en Google "capítulos de Rabbí Eliezer", y verá lo que aparece.


Ese argumento papista es tremendamente falso y estúpido, pues como vimos más arriba, el papista dice primero que la gran ramera era la ROMA pagana del Imperio Romano, y si era la Roma pagana, ¡entonces no puede ser Jerusalén!,



Primeramente me llama la atención el lenguaje soez de éste que se atreve a llamarse "teólogo bíblico". Y después sobre su categórica enseñanza de que el término "Gran Ramera" no puede aplicar a Jerusalén y Roma.
Le guste o no a Martínez, Apocalipsis 11,8 llama "Gran Ciudad" a Jerusalén. Ezequiel 16 la llama "Prostituta", y Apocalipsis 17 relaciona ambos términos.


Es una vulgar mentira decir que esa gran ciudad de Apocalipsis 17:18 era Jerusalén. Decir que la gran ciudad de Apocalipsis 11:8 es la misma gran ciudad de Apocalipsis 17:18, porque a las dos ciudades se las llama "la gran ciudad" es un argumento realmente idiota y falso, ya que esto es como si yo digo que la gran ciudad de Nueva York es la misma gran ciudad de París, porque a ambas ciudades se las llama "la gran ciudad".



Nunca he sabido yo de ningún católico que pretenda que Jerusalén y Roma son la misma ciudad. Decimos que la figura de "Gran Ramera" puede aplicar a ambas.


Por lo tanto, el argumento que dan algunos papistas, referente a que la gran ramera era Jerusalén, eso un argumento idiota y falso, ¡ya que esos mismos papistas dicen que la gran ramera era la Roma pagana!, y si la gran ramera era la Roma pagana, ¡entonces no puede ser Jerusalén!. La frase "la gran ciudad" se refiere a DOS ciudades diferentes: Jerusalén y Roma.



¿Se da cuenta de lo que escribe, sr. Martínez? Dice que "Gran Ciudad" sí aplica a dos ciudades distintas: Roma y Jerusalén. Pero en cambio, no acepta que "Gran Ramera" también pueda referirse a ellas.... ???? ¿Por qué lo de "ciudad" sí, y lo de "ramera" no?


Roma, está "ebria de la sangre de los santos y de los mártires de Yahshua", y ya vimos que el título de "gran ramera" en el Nuevo Testamento solo se puede aplicar a una IGLESIA FALSA, que es infiel al Mesías Yahshua y practica la idolatría



Sigue ud. inventando cosas, sr. Martínez. La Biblia, en todo el Nuevo Testamento, NUNCA DICE que el término "Ramera" signifique una "Iglesia infiel, apóstata"
Eso que dice ud. que "ya vimos", ES INVENTO SUYO.


El papista Jesús Hernández menciona la persecución contra los cristianos de la antigua Roma y la Jerusalén del siglo 1, pero ese papista se calla de forma astuta e hipócrita para no mencionar las terribles persecuciones que la ROMA PAPAL realizó durante cientos de años contra millones de cristianos, a través de esa organización papista satánica y asesina llamada "la santa inquisición", y que fue la culpable de torturar y asesinar, por orden de los papas, a decenas de millones de cristianos. Y para colmo, ese papista dice que esos perseguidos no eran cristianos, sino herejes.



A éste individuo, que con modales dignos de un presidiario, me llama "astuto e hipócrita", yo lo llamo CALUMNIADOR. ¿Qué yo me callo el asunto de la Inquisición?
Mucho antes de que ud. me respondiera, Martínez, ya tenía yo, en mi sitio, una sub-sección completa dedicada a tratar el tema de la Inquisición: http://luxdomini.com/inquisicion.htm
Si no sabe lo que dice, mejor, sinceramente, mantenga cerrada la boca.


Desde el siglo 14 hasta el 19 millones de cristianos, llamados husitas, valdenses, luteranos, protestantes, etc. fueron torturados y asesinados de las formas más terribles por la Roma papal. Unos cristianos fueron descuartizados, unos fueron decapitados y muchos fueron quemados vivos en las piras de los llamados "autos de fe". Las persecuciones de la Roma papal o vaticana contra los cristianos fueron muchísimo más crueles y satánicas que las persecuciones realizadas por la Roma pagana de los primeros siglos de cristianismo



Aunque nadie ha negado nunca, y menos que nadie la actual Iglesia Católica, que la Inquisición haya matado gente, eso de "millones de gentes asesinadas" es una rotunda mentira y un invento.
¿De dónde saca ud. sus cifras, sr. Martínez? ¿De un sombrero de mago?
¿Y de dónde saca que las penas inquisitoriales fueron "mucho más crueles y satánicas" que las de los antiguos romanos? Los romanos no sólo decapitaban, descuartizaban, y quemaban vivos a personas, sino que también mataban a los cristianos arrojándolos a los leones, asaetándolos, crucificándolos... así que si por los métodos nos vamos, eran más crueles los antiguos romanos.
Los romanos mataban a los que creían en Cristo. La Inquisición, en su jurisdicción, perseguía a los que habiendo sido católicos, renegaban de su fe.


para colmo del cinismo, el papista Jesús Hernández se atreve a decir la espantosa mentira de que la Roma papal, a la que él llama "la Roma cristiana", nunca persiguió a los cristianos



La Inquisición nunca persiguió a nadie por creer en Cristo, como intentan hacer creer muchos de sus enemigos. La Iglesia Católica proclama, y proclamó mucho antes que los protestantes, la Divinidad y Autoridad de Cristo. Persiguió a los que introducían herejías perniciosas, tales como la endura de los albigenses, y la iconoclasia de los protestantes.
Si Martínez no está de acuerdo, lo reto a que me demuestre un sólo caso donde la Inquisición condenó a alguien sólo por "creer en Cristo".


¿pero será embustero ese papista del Diablo?, es decir, que para ese papista mentiroso la inquisición papal era algo cristiano que formaba parte de la "Roma cristiana", y que todos esos millones de asesinatos de cristianos efectuados por el papismo era algo muy loable y beneficioso para el mundo. ¿Se puede ser más hijo de Satanás?



Después de leer un poco de su sitio, noto que para el sr. Martínez es satánico y diabólico todo aquel que no concuerde con sus personales ideas, y que no es feliz sin decir adjetivos a diestra y siniestra. ¿Que hubo "millones de asesinatos de cristianos" por la Iglesia Católica?
PRUEBE ESO, MARTÍNEZ, NO NOS LO PLATIQUE.


el papismo recibió un justo castigo por todos los terribles crímenes que esa iglesia del Diablo realizó en Francia, especialmente en el siglo 16, cuando ordenó el asesinato sin piedad de todos los protestantes franceses, llamados cristianos hugonotes, en la llamada "matanza de San Bartolomé", que comenzó el día 24 de agosto de 1572, y duró varios meses. En esas masacres de la gran ramera contra los cristianos hugonotes de Francia decenas de miles de cristianos murieron por orden del papa. La bestia-papote de turno, Gregorio XIII, en cuanto supo la noticia del exterminio de los cristianos hugonotes en Francia organizó una misa solemne Te Deum en la basílica de San Pedro, ¡¡para dar gracias a Dios por esa matanza de los cristianos hugonotes franceses!!. Esta bestia-papote incluso mandó acuñar monedas para celebrar ese asesinato de los cristianos hugonotes. Entonces el rey español y papista fanático Felipe II también demostró su satisfacción por la matanza de los cristianos hugonotes, y él mismo, con el apoyo y bendición de la gran ramera, ordenó también el asesinato de los cristianos protestantes de España, los cuales fueron perseguidos sin piedad, encarcelados, torturados y quemados vivos en los satánicos "autos de fe" celebrados incluso con la presencia personal de ese satánico y asesino rey papista Felipe II, el cual contemplaba con gozo sádico y diabólico como los cristianos protestantes españoles agonizaban y morían abrasados vivos en los "autos de fe" celebrados por la inquisición papal.



Aquí Martínez simplemente demuestra una ignorancia total. Su incultura podríamos perdonársela a un aguador, pero resulta indigna de un "teólogo bíblico".
La Matanza de San Bartolomé fue un asunto más político que religioso, al que habían conducido las injerencias del almirante Coligny en el gobierno de Francia, y las maquinaciones de los hugonotes para acceder al poder, provocaron el rechazo general del pueblo francés. No fue la Iglesia, sino el mismo pueblo, instigado por la reina Catalina y por los duques de Guisa, quien se entregó a exterminar a los hugonotes, muchos de los cuales hallaron refugio en recintos católicos, como testimonia el mismo Martirologio publicado por los calvinistas en 1582. Ese mismo Martirologio menciona poco más de 15 mil víctimas, lo que contrasta con las "decenas de miles" que se inventa Martínez.
Y el hecho de que Enrique de Navarra no pudiera ser rey de Francia sino hasta volverse católico, prueba que la masa del pueblo francés era católica, y que ellos eran los que no querían a hugonotes gobernándolos, y menos a través de intrigas.

¿Que Felipe II festejó la matanza? Felipe II festejó la caída de los jefes hugonotes (no de los hugonotes comunes), porque éstos amenazaban su posición en los Países Bajos. En cuanto a los "cristianos protestantes españoles", sepa Martínez que apenas si había unos cuantos, puesto que en España la Reforma no rindió frutos, las reformas del cardenal Cisneros, y la Inquisición Española establecida en el siglo XV, impidieron la entrada al protestantismo. No había pues, "cristianos protestantes españoles" que fueran quemados ante un rey deleitándose en verlos.


Algo muy parecido a lo ocurrido durante la revolución francesa ocurrió también en España durante la segunda república y durante la guerra civil, entre 1936 y 1939, donde la iglesia papista española también recibió de la misma "medicina" que ella aplicó a miles de cristianos protestantes españoles durante siglos de inquisición. Las autoridades masonas, ateas, comunistas y anarquistas que gobernaban España pagaron a la gran ramera con la misma moneda, y miles de curas y obispos fueron torturados y asesinados, y cientos de edificios papistas fueron quemados y las propiedades y tesoros de la gran ramera confiscadas, sencillamente Dios utilizó a esa bestia judía, comunista y masónica para castigar una vez más a la gran ramera, la iglesia de Roma.



Martínez, inintencionalmente, proporciona argumentos interesantes a favor de la Iglesia Católica. Compare Martínez al Imperio Romano con la Iglesia Católica... ¿quién de estas dos entidades existe, y cuál ya desapareció?
¿Cuál sería el propósito de Dios, "castigando a la Iglesia romana", si le permite seguir existiendo, y profesando la misma fe y practicando el mismo culto que hace dos mil años?
Pareciera que ese "castigo" no hace sino confirmar que la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo, pues a pesar de haber sido efectivamente perseguida por revolucionarios, liberales, marxistas, comunistas y masones, sigue existiendo... las Puertas del Hades no han prevalecido contra Ella.
Y no es por menospreciar a Martínez, pero si las puertas del Hades no han podido contra la Iglesia, resulta casi gracioso que Martínez crea que él, con sus rabiosos artículos, va a lograr algo más.


¿Lo ha leído bien?. Esa maldita y asesina iglesia de Satanás en la tierra, la iglesia católica romana, la gran ramera, va a recibir el doble de lo que ella ha dado a otros. Esa iglesia apóstata y hechicera asesinó a millones de cristianos durante siglos de inquisición papal, y seguramente lo volverá a hacer en el futuro, cuando se una al poder imperial de la bestia, el futuro falso mesías.



Dejemos a Martínez soñar, al fin y al cabo soñar no cuesta nada. Yo prefiero hacer caso omiso de sus efervescencias "proféticas", y fijarme en la Historia. La Iglesia Católica ha resistido tantas y tan anticristianas persecuciones, que no cabe duda de que Dios la sostiene, sin que puedan influir sobre ello los odios que hacia ella dirigen personas como Martínez.
Por lo tanto, Martínez llegará a morir sin ver cumplida su profecía, con la misma desazón con la que murió Arrio al ver detestadas sus teorías, o Lutero al ver los estragos que causaba su movimiento. He ahí un razonamiento, que nada tiene de profético, pues recoge experiencias de anteriores "teólogos bíblicos", tan poco teólogos y tan poco bíblicos como el mismo Martínez.


Señor Hernández, ciertamente la inquisición papal nunca mató a nadie por creer en el Cristo, ¡la inquisición papal asesinó a millones de cristianos por no creer en el papote-bestia ni en su iglesia, la gran ramera!.



Usted, Martínez, deberá estudiar Historia antes de ponerse a inventar millones de víctimas, y además de que no era la Inquisición religiosa, sino la secular, la que ejecutaba a los condenados, será necesario recordarle que el castigo de la herejía no era algo exclusivo de los católicos.
En regímenes protestantes, como el de Calvino, Enrique VIII e Isabel I, hubo también castigos por causas religiosas, contra los católicos. Y la diferencia es que al menos la Iglesia Católica se manifestaba absoluta y definida, mientras que los otros proclamaban el libre examen, al tiempo que mataban al que examinando libremente disentía de ellos.


Mire usted, la Roma pagana del Imperio Romano tampoco mató a los cristianos de los primeros siglos por creer en el Cristo. Las autoridades del antiguo Imperio Romano eran SINCRETISTAS, es decir, su filosofía religiosa permitía la total libertad religiosa en sus provincias conquistadas y cada ciudadano romano, súbdito o esclavo podía servir y adorar a los dioses que les dieran la gana. Roma permitía que existieran los cristianos y todo tipo de creencias o cultos, y los cristianos tenían total libertad religiosa dentro del Imperio Romano, como cualquier otra religión o secta, y dichas autoridades romanas, durante los primeros 30 años de cristianismo, nunca se opusieron a que los cristianos creyeran en el Mesías Yahshua, ni tampoco persiguieron a los cristianos.



No me cuente chistes, Martínez. Los romanos mataban a los cristianos por ser cristianos, punto. El cristianismo introducía conceptos y valores de un tipo incompatible con el paganismo materialista, militar y expansionista que había permitido a Roma llegar a dominar el mundo. Cuando una doctrina empezaba a contradecir principios de esa soberanía, Roma ejercía su poder contra estos. Así pasó no sólo con el cristianismo, sino también con el zoroastrismo, otros cultos orientales de tipo sirio, y el judaísmo.
El cristianismo proclamaba una soberanía absoluta de Cristo, contra la soberanía absoluta y divinidad del César.
Y finalmente, importa poco si era Cristo o toda su doctrina lo que motivaba a los romanos a la persecución, el hecho irrefutable es que el Imperio Romano persiguió a los cristianos, y por lo mismo se hace bien acreedor al nombre de Gran Ramera, ebria de la sangre de los mártires de Cristo.


Otros emperadores romanos que vinieron después ordenaron que fueran adorados como dioses, y que se les ofreciera incienso y oraciones a sus imágenes, so pena de muerte, y obviamente los cristianos se negaron a practicar esa idolatría, rehusando adorar al emperador y a ofrecerle incienso, y es entonces cuando fueron nuevamente perseguidos y asesinados, ¡por negarse a adorar al César de Roma!, PERO NO POR CREER EN EL MESÍAS YAHSHUA.



El primer emperador que exigió eso fue Calígula, anterior a Nerón, y por lo tanto, anterior a la primera persecución. Los cristianos eran aún pocos para llamar la atención, pero los judíos, por ejemplo, rehusaron adorar la imagen del emperador y se dispusieron a resistir en Jerusalén. Calígula murió antes de poder tomar la capital judía.

Los cristianos empezaron siendo perseguidos por habérseles acusado del incendio de Roma, posteriormente por negarse a adorar al emperador, y finalmente, por el peligro que el cristianismo suponía para la existencia del mismo Imperio. Toda la razón de ser del Imperio era el destino que los dioses romanos le habían otorgado: ser, por la fuerza de las armas, la dueña del mundo. El cristianismo echaba para abajo todo ese fundamento, al proclamar igualdad entre los hombres, amor al prójimo, perdón, y un reino espiritual más importante que las conquistas terrenas: Eso fue a la postre el principal temor de los romanos hacia el cristianismo, y efectivamente fue, junto con las grandes invasiones bárbaras, el principal elemento que contribuyó a la caída del Imperio Romano.


Algo parecido sucedió con todos los millones de cristianos que la inquisición papal ordenó matar durante cientos de años en Europa. Los papotes-bestias de la gran ramera no mataron a todos esos cristianos por creer en el Cristo, sino que ordenaron su exterminio porque esos miles de cristianos SE NEGARON SOMETERSE AL DOMINIO DE LOS PAPAS, y rehusaron reconocerle como el vicario de Cristo, viendo en él al hombre de pecado predicho por el apóstol Pablo (2Ts.2:3-4), y también veían a la iglesia católica romana como la gran ramera mencionada en el Apocalipsis, ¡y por esa razón el papote-bestia ordenó el asesinato de todos esos millones de cristianos!



Aparte de la falsa cifra de "millones", que ni siquiera nos puede decir Martínez cuántos "millones" son, y los inventa con toda frescura, los Papas nunca tuvieron semejante delirio por ser obedecidos y venerados, como los antiguos emperadores romanos. A la Iglesia (y no sólo al Papa), siempre le preocuparon las herejías, y se procuró tratarlas con consideración. A los albigenses, por ejemplo, no se les aplicó violencia sino hasta que ellos la ejercieron primero. Antes de eso Roma simplemente había mandado misioneros. Al ver que por las buenas no se podía, y que los albigenses seguían extendiéndose, se decidió a emplear medidas más duras, y aún éstas, vigiladas estrechamente para que no resultaran sobrepasadas.


Usted, por tanto, miente descaradamente cuando dice que la gran ramera no es la iglesia apóstata, ya que SOLO UNA IGLESIA APÓSTATA PUEDE SER LLAMADA "LA GRAN RAMERA".



Eso NO LO DICE LA BIBLIA, señor Martínez, y puesto que no tiene usted más argumento que el uso de mayúsculas para dogmatizar sobre sus interpretaciones, no veo razones para hacerle caso. Gran Ramera puede aplicarse perfectamente, y sin problemas, al Imperio Romano, precisamente el perseguidor sangriento y asesino de cristianos cuando se estaba escribiendo el Apocalipsis.
Era la segunda persecución, la de Domiciano, cuando San Juan, desterrado en la isla de Patmos, escribió este interesante libro, que tanta distorsión ha provocado en la mente del sr. Martínez.


Usted, señor Hernández, dice que la iglesia católica romana jamás ha tenido ni tiene soberanía sobre los reyes de la tierra. Eso que usted dice es una burda mentira, ¡y usted sabe que miente!. Cualquiera que conozca un poco la Historia verá que la iglesia de Roma, y especialmente el papado, ha tenido y aun tiene un gran poder y dominio sobre los reyes de la tierra, especialmente sobre los reyes y presidentes católicos de Europa y América.



Hacedor de burdas mentiras es usted, Martínez. Tampoco se ha negado que la Iglesia Católica tuviera mucha influencia sobre diversos gobiernos. Lo que se niega es que haya tenido SOBERANÍA efectiva, es decir, que fuera la Iglesia y no el Estado, quien gobernaba a diversos países. El Imperio Romano impuso sus leyes civiles y sociales en todos sus dominios, ¿cuándo hizo algo similar la Iglesia Católica, en los países donde el catolicismo era mayoría?
Sin dejar de tener su peso político, muchos reinos y jefes de la Edad Media estaban lejísimos de estar bajo la soberanía del Papa. Ya puse unos ejemplos en mi artículo, pero los reforzaré:

-Al Imperio Bizantino... ¿lo gobernaba Roma? De ser así, ¿Cómo explica Martínez el Cisma de Oriente? ¿Cómo fuera posible que estuvieran separados de Roma, y a la vez, bajo su soberanía?
-Otón el Grande tomó Roma en el 963 y obligó a huir al papa Juan XII, para nombrar en su lugar a otro "Papa", León VIII.
-El emperador de Alemania, Enrique IV, también tomó Roma en 1084 y mantuvo al Papa Gregorio VII asediado en San Ángel hasta la llegada de los normandos de Roberto Guiscardo. La violencia de éstos últimos provocó que el mismo pueblo de Roma repudiara al Papa, quien murió en el exilio, en Salerno. ¿Dónde está aquí la supuesta soberanía de la Iglesia?
-El propio Inocencio III, el más poderoso de los papas medievales, quien ciertamente tuvo mucha influencia sobre los reyes de Alemania, Francia e Inglaterra, se vio en cambio impotente cuando los cruzados normandos (IV Cruzada), decidieron en 1202 atacar la ciudad de Zara, y posteriormente Constantinopla, la capital bizantina. El Papa manifestó su disgusto por esta guerra de cristianos occidentales contra cristianos orientales, y aunque excomulgó a los cruzados, éstos no le hicieron caso y acabaron tomando y saqueando Constantinopla en 1204. ¿Ahí está ese "gran poder y dominio" que ud. inventa, Martínez?
-Citemos además al conde de Toulouse Raimundo VI, aliado de los albigenses, al emperador Federico II Honhenstaufen, quien fue decidido opositor de los Papas Gregorio IX e Inocencio IV, o a los príncipes alemanes que se unieron a la religión luterana, o a Enrique VIII, quien por su amasiato con Ana Bolena llevó a todo su país al Cisma con Roma... ¿Dónde está la soberanía papal, que tanto pondera Martínez?


Señor Hernández, esa respuesta suya le traiciona, y demuestra su crasa ignorancia del Apocalipsis, porque resulta que el Apocalipsis dice bien claro que el primer color que caracteriza a la gran ramera es el LINO BLANCO, seguido de la púrpura y la escarlata, leámoslo: "¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!" (Ap.18:16). Mire usted, papista, el lino fino, según la Biblia, es de color BLANCO, y resulta que el lino blanco es el color principal del clero papista, como usted bien dice. En el diccionario bíblico e-sword leemos lo siguiente sobre el lino: "El vocablo «shesh» (blanco) se traduce, generalmente, como «lino fino». José fue revestido de este lino fino por orden de Faraón (Gen_41:42); se emplea frecuentemente de las telas del tabernáculo (Exo_26:1, 31, 36; 27:9, 16, 18); forma parte de las vestimentas del sumo sacerdote (Exo_28:4-5, 39; 39:27-29). La Esposa del Cordero aparecerá vestida de lino fino, limpio y resplandeciente (Rev_19:8). Por su blancura, representa «las acciones justas de los santos».

Como puede ver, el lino fino es de color blanco, ¡y esa es la vestidura principal de la gran ramera!, y usted mismo reconoce que el color blanco es la vestidura principal de la iglesia católica, pero el blanco no es el único color que identifica a la gran ramera, pues el Apocalipsis también menciona los colores púrpura y escarlata, los cuales son los colores fundamentales del alto clero papista, especialmente de los CARDENALES, los cuales son conocidos como "purpurados", por el color púrpura de su vestimenta babilónica. Por consiguiente, el blanco, la púrpura y la escarlata son los tres colores que identifican a la gran ramera, la cual tiene su sede en la ciudad de las siete colinas, Roma, ¡y esos tres colores son los colores característicos de la IGLESIA CATÓLICA ROMANA!, por lo tanto, la gran ramera solo puede ser la iglesia de católica romana, y ninguna otra más.




¡Uf, Martínez! La total ignorancia que muestra usted con estos comentarios, es la mejor prueba de que usted no es teólogo bíblico, sino teólogo en morralla.

Antes que nada, "shesh" en hebreo significa SEIS: http://es.wiktionary.org/wiki/shesh, y el mismo diccionario bíblico que usted cita habla de que el lino también es nombrado con los vocablos "pisheteh" y "bad": http://www.galeon.com/hermano2/lll/Img063.htm
Sin embargo, no tenemos que competir por el hebreo, señor Martínez. Usted, que me acusa de "crasa ignorancia", IGNORA que el Apocalipsis se escribió en GRIEGO, no en hebreo, y por lo tanto, lo que signifique "shesh", "pishete" o "bad"... no tiene nada que ver con Apocalipsis.
El versículo citado, 18,16, utiliza el término byssinon (βυσσινον) que significa sencillamente "hecho de lino muy fino". Y en griego, señor Martínez, "fino" es una cosa, y "blanco", otra.

Aparte de eso, Martínez reconoce que la verdadera Iglesia, esposa del Cordero, está vestida de blanco, y puesto que en la Iglesia Católica el color predominante es el BLANCO, la Iglesia Católica es la esposa del Cordero. Cosas tan sencillas, ¡y Martínez no las entiende!
Que en la Iglesia Católica hay también púrpura y escarlata. Sí, los hay, pero en mucho menor cantidad que el blanco, y mezcladas también con otros colores como el rojo y el verde.

"Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su Esposa se ha engalanado y se le ha concedido vestirse de lino deslumbrante de blancura - el lino son las buenas acciones de los santos».
(Apocalipsis 19,7-8)




Apocalipsis 18:16 también dice que la gran ramera se adorna con oro, piedras preciosas y perlas. Usted afirma que la iglesia católica romana no está adornada con esos materiales, ¡pero usted miente como un bellaco cuando afirma tal cosa!, ya que ciertamente la iglesia católica romana, y concretamente algunos de sus objetos ceremoniales más valiosos, están adornados de oro, piedras preciosas y perlas. Cientos de objetos utilizados por el papismo, como cálices, relicarios, coronas, etc., están adornados de oro, piedras preciosas y perlas. La triple corona papal, que simboliza el poder mundial y espiritual del papado está adornada de oro, piedras preciosas y perlas, de modo que no venga usted ahora mintiendo, y negando lo que es una realidad.



A ver, estimado teólogo en morralla: Yo lo que dije fue que nunca he visto a un sacerdote adornado con oro, piedras preciosas y perlas. El común de la Iglesia Católica no es precisamente el oro, las piedras preciosas y las perlas, sin que por eso existan algunos objetos adornados con esos materiales. Pero no todos, y ni siquiera la mayoría de los objetos utilizados en el culto, como cálices o copones, están adornados con oro, perlas, y piedras preciosas.
Eso, y no otra cosa, es lo que dije, y lo seguiré diciendo mientras sigua ocurriendo así.


La pregunta que hace el papista es falsa. El pasaje del Apocalipsis no dice por ninguna parte que esos siete reyes o reinos sean la gran ramera, lo que dice es que los siete montes donde se sienta la gran ramera representan también siete reyes o reinos:
“Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes, cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo.” (Ap.17:9-10). Esos siete imperios o reinos NO SON LA GRAN RAMERA, por lo tanto, el papista miente, ya que está confundiendo esos siete imperios con la gran ramera.




¿De qué habla, señor Martínez? ¿Cuándo he dicho yo que "los 7 reyes sean la Gran Ramera"???

Usted no ha entendido mi artículo, y sin haberlo entendido, toda su crítica resulta un simple teatro, una bufonada. Ahora veamos un par de cosas:
-Usted negó categóricamente que el término "Gran Ciudad" pudiera aplicarse tanto a Roma como Jerusalén, con todo y que ambas son gran ciudades.
PERO...
-Ahora, sin ningún problema, ud. admite que la figura de "siete cabezas" puede representar tanto a unas colinas, como a unos reyes.
Así que decídase Martínez, ¿Puede una metáfora aplicarse a dos cosas distintas, o no?




Como ya vimos más arriba, el título de “gran ramera” es IMPOSIBLE aplicarlo a la Roma pagana del antiguo imperio romano, ya que la Roma pagana jamás pretendió ser la esposa o iglesia del Mesías Yahshua, ¡solo una iglesia falsa o apóstata puede llevar el título de “la gran ramera”!



Eso no "lo vimos" Martínez, eso lo inventó usted y ahora se desgañita, como si por poner su afirmación en mayúsculas, ya estuviéramos obligados a creerlo. La Biblia no dice que la Gran Ramera es una "iglesia apóstata", sino una GRAN CIUDAD. ¿O qué no sabe usted leer?

"Y la mujer que has visto es la Gran Ciudad, la que tiene la soberanía sobre los reyes de la tierra." (Apoc. 17,18)


¡la iglesia católica romana JAMÁS fue fundada por el Mesías Yahshua!. En el Nuevo Testamento usted no va a encontrar un solo pasaje donde se diga que los cristianos se llamaran “católicos”. Los verdaderos cristianos del siglo 1 nunca tuvieron ese nombre, sino que se llamaban santos, cristianos, discípulos, hermanos, ¡pero JAMÁS CATÓLICOS!, esto es tremendamente importante y significativo, pues demuestra sin ninguna duda que los católicos NO SON CRISTIANOS



¿Pero es posible que alguien crea semejantes disparates? Oiga, Martínez, si lo tremendamente importante y significativo es llamarse "cristiano", y si para ser cristiano uno debe autonombrarse santo, cristiano, discípulo o hermano, ¿Entonces por qué usted se llama a sí mismo "teólogo bíblico"?
En la Biblia nunca se dice que los cristianos, los seguidores de Cristo, sean "teólogos bíblicos". Así que si seguimos su barata lógica, Martínez, usted NO ES CRISTIANO.


En este documento simplemente he aportado los datos y los argumentos bíblicos e históricos que demuestran que la gran ramera no era la Roma pagana del antiguo imperio romano, sino que es la ROMA PAPAL, es decir, la iglesia católica romana.



Lo que ha aportado usted, Martínez, es una evidencia total de su incapacidad para leer, entender y criticar un sencillo artículo de Apologética. Sólo se añade usted al número de ordinarios anticatólicos, que sin pena ni gloria pasan por la Historia.


Los argumentos esgrimidos por los lacayos y apologistas del papismo han quedado totalmente refutados y pulverizados, ¡esos lacayos del papismo mienten descaradamente con esos falsos y ridículos argumentos!.



A poco que siga usted escribiendo como poseso, tachando de diabólico y maldito al que no piense como usted, la que acabará refutada y pulverizada será su reputación, y no como "teólogo bíblico", porque ni siquiera lo es, sino aun como simple persona.



Ahora enlistaré las expresiones de baja ralea que Martínez me lanzó a mí y a la Iglesia:

El título de "gran ramera" es falso y ridículo aplicarlo a la Roma pagana...

se postran de rodillas ante el papote-bestia de turno

he de decir al lacayo del papismo Jesús Hernández que está cometiendo una terrible y estúpida contradicción, porque...

¿no se da cuenta usted de la contradicción ridícula que comete!

pero el papismo diabólico y mentiroso, como siempre, se suele...

para apoyar sus tesis mentirosas.

Ese argumento papista es tremendamente falso y estúpido, pues...

Es una vulgar mentira decir que esa gran ciudad...

es un argumento realmente idiota y falso, ya que esto...

eso un argumento idiota y falso, ¡ya que esos mismos papistas dicen...

pero ese papista se calla de forma astuta e hipócrita para no mencionar...

a través de esa organización papista satánica y asesina llamada "la santa inquisición", y que fue...

para colmo del cinismo, el papista Jesús Hernández se atreve a decir la espantosa mentira de que la Roma papal...

¿pero será embustero ese papista del Diablo?, es decir, que para ese papista mentiroso la inquisición papal era...

¿Se puede ser más hijo de Satanás?

todos los terribles crímenes que esa iglesia del Diablo realizó...

Esa iglesia apóstata y hechicera asesinó a millones de cristianos durante siglos...

Usted, por tanto, miente descaradamente cuando dice que la gran ramera...

Eso que usted dice es una burda mentira, ¡y usted sabe que miente!

y demuestra su crasa ignorancia del Apocalipsis, porque resulta que el Apocalipsis dice...

¡pero usted miente como un bellaco cuando afirma tal cosa!, ya que...



Pues he de decir al señor Martínez que existen en la lengua castellana suficientes palabras como para no necesitar recurrir a insultos, al momento de expresar nuestro desacuerdo con quienes no opinan como nosotros. Así que usted, o bien insulta por mera vulgaridad, como un acomplejado incivil que necesita insultar a otros para sentir que vale un poquito, o bien no conoce suficiente vocabulario, y no puede expresar su disconformidad de manera cordial y respetuosa. En cualquiera de los dos casos, quien se respete a sí mismo no puede aceptar todas las simplezas que contiene su pretendida "respuesta doctrinal".
Estudie pues el Castellano, la Biblia y la Historia, antes de insultar, de simular ser un "teólogo bíblico", y de querer enseñar Historia.

En su sitio, Martínez tiene un artículo donde contesta a un "papista rabioso" que le escribió. (Por cierto que en dicho artículo, el teólogo en morralla echa a volar más su imaginación, y las víctimas de la Inquisición, que aquí son "millones", se convierten allá en "decenas de millones").

Y lo primero que hace Martínez es quejarse de los insultos que le propinó ese "papista rabioso":

"Fíjense ustedes en el lenguaje soez, grosero y barriobajero que dicho papista rabioso utiliza contra mi persona, sin mencionar su redacción y ortografía tan espantosa y demencial, y que demuestra la clase de lacayos y enfermos mentales que la gran ramera, la iglesia católica romana, puede llegar a producir."
http://www.las21tesisdetito.com/papistarabioso.htm

Si no le gusta que lo insulten, señor Martínez, NO INSULTE USTED TAMPOCO, ni ande llamando "bellaco", "Hijo de Satanás", "papista del diablo", "papote-bestia", "lacayo del papismo", etc., a quien no piensa como usted. De lo contrario, a sus escasas cualidades habrá que agregar un defecto: la Hipocresía, pues no merece otro nombre sino HIPÓCRITA, quien insulta a otros, y se queja si es insultado.





NOTA (21/Marzo/07): Tito Martínez volvió a "responder", publicando una "respuesta" al artículo presente. Pero ya no le voy a contestar. No tengo interés en dialogar con alguien incapaz de ser cordial y de respetar a sus interlocutores. No quiero contribuir a fomentar su exaltación y su rabia, que lo llevan a vomitar azufre contra todo el que no piense como él.
A su brutal forma de responder, se añade el que Martínez, con paleolítica obstinación, se empecina en que la Gran Ramera es "una Iglesia apóstata", cuando la Biblia sencillamente no dice eso. No tiene sentido dialogar con un sordo. Añade algunos datos históricos, que podrían ofrecer interés, pero responderlos implicaría hacerme acreedor a otra tanda de injurias, aparte de que uno de los libros que Martínez cita, la Historia del Cristianismo de Justo L. González, contiene inexactitudes históricas, como he tenido ocasión de comprobar: (ver aquí).

Para quien quiera verla, la "segunda respuesta" de Martínez está en el mismo enlace http://las21tesisdetito.com/laramera.htm.
Enlisto a continuación los nuevos insultos que Martínez desparrama como cieno, ahora ya no sólo contra mí y contra la Iglesia, sino contra el propio Sacramento de la Eucaristía (!!!).
Con un vistazo, cualquiera podrá comprender mi razón para no seguir dialogando con alguien que no sabe conectar el cerebro con la boca:

Quiero dejar claro cuando te llamo "papista idólatra adorador de galletas" no es ninguna mentira ni ninguna injuria o insulto falso hacia tu persona...

entre los cuales están los falsos cristos-galletas que os meten los curas por la boca, en sus blasfemas misas, y que después, lógicamente, van a parar a la letrina, como cualquier porquería...

la principal basura de todas es ese falso cristo-galleta que los curas pedófilos, fornicarios y sodomitas de la gran ramera os meten por la boca en sus blasfemas y repugnantes misas...

Por lo tanto, la expresión “papote-bestia” es totalmente bíblica y correcta...

vosotros, los papistas, sois por tanto HIJOS DE LA GRAN RAMERA, hijos de la gran puta...

Pero vamos a ver, papista necio e ignorante...

¡¡vosotros mismos enseñáis que la gran ramera sí que es una institución, pedazo de hipócrita!, ...

¿Es que no ves la idiotez que escribes?...

Vamos a ver, necio papista, veamos lo idiota y falsa que es tu interpretación...

estáis mintiendo como bellacos, y engañando al mundo con una doctrina falsa y estúpida a más no poder....

¿Pero se te han caído todos los tornillos de la cabeza?...

es una burda mentira papista, que no se quien idiota y falso maestro te ha metido en la cabeza...

Sin embargo, tu enseñas la bobada de que la gran ramera...

solo esa iglesia apóstata, asesina, idólatra y hechicera puede ser la gran ramera...

el Mesías nos enseñó a amar incluso a nuestros enemigos...
¿Lo dice usted de broma o de burla, Martínez? ODIO, RABIA Y ZAFIEDAD, es lo que usted manifiesta hacia mí y hacia los católicos. ¡Usted, hablando de "amor a los enemigos"! Usted, Martínez, no tiene ni idea de qué es el AMOR

Después el papista idólatra adorador de galletas miente una vez más de forma descarada y repugnante...

Según ese embustero y loco papista...

Este papista es un embustero patológico. Para él mentir es como respirar...

El papista saca el argumento estúpido y falso...

Y ya, para colmo de la locura, el papista mentiroso se atreve a decir esto...

Fíjense, estimados lectores, lo que dice ese papista loco y mentiroso...

Los muchos falsos cristos-galletas que estos papistas locos se zampan en sus blasfemas misas les han demolido el cerebro, y ya les es imposible razonar, y un ejemplo lo tenemos en este papista que da semejantes argumentos estúpidos y falsos...

Veamos ahora la siguiente tontería que dice ese papista desquiciado...

Pero vamos a ver, papista loco e idólatra...




Como le dije a Martínez por correo, que vomite azufre él solo. Mi tiempo es demasiado valioso como para desperdiciarlo en personas tan desequilibradas como él.

JESÚS HERNÁNDEZ





SEA PARA GLORIA DE DIOS