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Un cordial saludo a todos mis lectores. Aquí contaré algunos aspectos de mi vida que quisiera compartir con todos los que se
pregunten: "Bueno, ¿Y quién es Jesús Hernández?
Pues para que tengan una idea más o menos general de mi vida, voy a resumir los hechos de mi nacimiento, crecimiento y desarrollo cristiano, hasta llegar al momento en el que me comprometí con Cristo y con Su Iglesia:
Nací el 12 de Agosto de 1984 en la Ciudad de Puebla, del hermoso país de México, siendo bautizado en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo según el rito católico, en la Parroquia de San José.
A los 9 años hice mi Primera Comunión, en el templo de Santa Mónica, estudié Catecismo Bíblico con mi tía, monja teresiana, pocos años después, con el objetivo de prepararme para la Confirmación.
Durante mi estancia en secundaria, estuve lejos de la Fe Cristiana, y no me preocupaba mucho ni leer la Biblia, ni la doctrina de mi Iglesia. Me limitaba a vivir como un "chavo" cualquiera.
Hasta el año 2002 recibí el Sacramento de la Confirmación, en la Catedral de Puebla, y aunque comprendía a nivel teórico en qué consistía dicho Sacramento, no me produjo efecto inmediato, y seguí estudiando, ahora en la Preparatoria, sin demasiadas preocupaciones respecto a mi fe católica.
Sin embargo, uno de los efectos de la Confirmación es que faculta y obliga al confirmado a formar parte del Apostolado Seglar, del que ahora soy miembro activo, y el Espíritu Santo, habiéndome conferido los dones de Sabiduría, Entendimiento, Fortaleza, Ciencia, Consejo, Piedad y Temor de Dios, se valió de medios materiales para hacer efecto en mí.
Fueron tres los factores que me empujaron a vivir realmente mi fe, a ser un BUEN católico, y no un católico de nombre, nada más:
1.- Pocos meses después de mi Confirmación, falleció mi abuelita paterna. Ella siempre había sido muy devota y religiosa, y siempre la consideré un ejemplo a seguir, aunque no lo había hecho.
Cuando murió, me sentí desolado, siempre había sido mi vida estar cerca de ella, y ahora, veía yo un vacío, porque mis tías, que vivían con ella, después de su muerte volvieron a sus respectivos conventos, y el vacío se hizo mayor.
Cada vez que me asaltaban dudas sobre la Fe, pensaba en mi abuelita, y me decía a mí mismo: "¡Imposible! Ella para mí fue una prueba viviente de que Dios existe".
Murió ella, y yo sentí necesidad de llenar ese vacío, y esta necesidad fue el principio para que intervinieran otros factores.
2.- Mi escuela preparatoria, en la que estuve desde el 2000 al 2003, es parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, y dentro de la cual siempre se han gestado ideologías de izquierda, procomunistas, y en contra de los valores y moral de la Iglesia Católica.
Empecé a tener conversaciones en las que la existencia de Dios era puesta en duda, en las que me criticaron cuando el Miércoles de Ceniza lucía yo en la escuela mi cruz en la frente, y donde la literatura moralista (en mi caso leo a Carlos Cuauhtémoc Sánchez), estaba bajo crítica constante.
Ante todo esto, me interesé en saber qué decía mi Iglesia sobre estos medios, y empecé a leer obras sobre comunismo, historia y un poco de filosofía. Mi padre, un ex-seminarista, sufrió en carne propia las luchas que se dieron en la Puebla de los años 70´s, y por lo tanto, empecé a ver a la religión como una fuente de valores, de moral, de pensamiento, y a interesarme más en ella. Pero aún faltaba otro factor.
3.- Siempre había usado yo el Internet para cuestiones de chico de secundaria, yo era fanático del Anime Japonés, y para eso usaba el Internet. Pero luego de interesarme realmente por conocer la religión a la que pertenecía, empecé a visitar páginas sobre religión... y encontré Páginas en contra de la Fe Católica.
Desde el principio me dí cuenta de que hay tres tipos de páginas anticatólicas:
A) Las que critican a la Iglesia Católica como institución.
B) Las que critican las creencias y doctrinas católicas.
C) Las que no se conforman con poco, y critican TODO sobre el Catolicismo.
Por primera vez descubrí a los "cristianos evangélicos", entre los cuales he llegado a encontrar desde respetuosos hermanos separados hasta acérrimos enemigos de la Iglesia Católica, y leí sus doctrinas y pensamientos, leyendo también sus argumentos en contra de la doctrina católica.
Debo decir que yo JAMÁS había cuestionado NINGUNA doctrina católica, y aunque poco interesado en mi Fe, creía en todos los Dogmas que desde niño me habían enseñado.
Cuando vi que dichos Dogmas eran cuestionados, recordé lo que había aprendido antaño en el Catecismo Bíblico, en mis preparaciones para la Primera Comunión y para la Confirmación, y resurgieron, en mi memoria, partes de la Biblia que me hicieron dudar.
Empecé a visitar también Páginas Católicas, y luego de unos meses, escribí mi primer artículo católico, en el que defendía la Perpetua Virginidad de María.
Viéndome interesado, mi padre tuvo la inspiración de mostrarme un libro que teníamos en la nutrida biblioteca de mi casa, y que se llama Manual de Teología Dogmática, de Ludwig Ott.
Empecé a estudiar poco a poco este libro, y a compararlo con la Biblia, y paso por paso empecé a escribir más artículos.
Ya en el Apostolado:
Poco después, me inscribí a un Foro Cristiano, de la página Antesdelfin.Com, y después de debatir con varias personas, me topé con una que ha sido factor decisivo en mi afán de defender mi Fe: Daniel Sapia, dueño del sitio evangélico "Conocereis la Verdad ", donde yo encontré por primera vez una Apologética específicamente dedicada a combatir el catolicismo, y me hice el propósito de publicar algún día una Página de defensa de la fe.
Más debates en otro foro, el de Iglesia.Net, me hicieron reforzar mi resolución, y solo (al principio, ahora ya no), pero decidido, diseñé y construí este Sitio Web, que espero sirva para Gloria de Dios, en defensa de Su Santa Iglesia, y que sirva para conocer y defender la verdad de la doctrina católica.
Ahora conozco mi Fe, la vivo realmente, y sé lo que creo y por qué lo creo, he entendido que Jesucristo murió por mis pecados, lo he aceptado como mi Señor y suficiente Salvador.
He llenado ese vacío espiritual que sentía, he encontrado respuestas, he decidido ser católico toda mi vida, defendiendo mi fe siempre que pueda, haciendo crecer mi labor cristiana, y proclamando la Buena Nueva, como ordenó el Señor a Sus discípulos, dando testimonio de mi Fe, creciendo en ella, y ejerciendo la facultad de figurar en el apostolado laico que se me otorgó en el Sacramento de la Confirmación.
Sé que la vida da muchos golpes, pero también sé cómo Cristo premia a quienes tienen Fe en Él, y es mi deseo beneficiar a todos los cristianos que pueda, cooperando con mi granito de arena a la labor pastoral de la Santa Iglesia Católica, agradeciendo al Señor lo que hizo por mí en Su Supremo Sacrificio en la Cruz, bendiciéndolo y dando testimonio de Él.
Finalmente, como detalles secundarios, actualmente estoy estudiando la carrera profesional de Ingeniero Mecánico, por lo que no todo mi tiempo lo dedico a la FE, pero procuro que sea el suficiente. Practico diariamente ciclismo, me encanta estudiar Historia Universal y de México. También leo novelas, y entre mis autores favoritos están Isaac Asimov, Julio Verne, Sidney Sheldon, y Luisa María Linares. Mis libros favoritos son Flor y Canto del Nacimiento de México, de José Luis Guerrero, El nombre de la rosa, de Umberto Eco, Ben-Hur, de Lewis Wallace, Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell, y La Conspiración del Juicio Final, de Sidney Sheldon.
Me gusta mucho oír música, ver películas, jugar ping-pong y hacer gimnasia.
Quedo a sus apreciables órdenes, hermanos, les mando un abrazo en Cristo, y pido a Dios por toda la Iglesia, y a María que interceda ante Dios por nosotros.
¡Saludos en Cristo, hermanos y hermanas!
Jesús Hernández Roldán
NOTA ADICIONAL: Me gustaría aclarar un detalle de mi vida personal. Me ha pasado varias veces que algunas personas piensan que soy seminarista (una vez hasta hubo quién pensó que yo era sacerdote). Pues bien, debo aclarar que ni soy seminarista por ahora, ni lo he sido nunca. Lo que es más, en toda mi vida nunca he sentido realmente vocación sacerdotal; al contrario, desde hace unos años una de mis máximas ilusiones, una meta en mi vida, es enamorarme, casarme y tener hijos. Con todo, estoy abierto a los designios de Dios para lo que Él me tenga dispuesto: "Hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo".
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